Pregunta: Cual es la bendición que se pronuncia sobre los piñones o snubar)
Respuesta: Como estudiamos en el Talmud (Berajot cap. 6) sobre los frutos del árbol se pronuncia la bendición de “perí haetz”, por lo tanto, sobre los piñones se debe pronunciar la bendición de haetz ya que los mismos son producto de un tipo de pinos, que por supuesto son considerados árboles a los efectos halájicos.
Sin embargo, el pino es considerado un árbol no frutal y por lo tanto su producto no es considerado “perí haetz” (Shibule Haleket cap. 160) y esta legislación es citada por Maran (Bet Yosef cap. 203) y por lo tanto la bendición correspondiente sería “shehacol”.
Y así, lo gueoním en sus responsas legislan que los frutos producto del mirto –una forma de uvas pequeñas- no se consideran fruto de árbol ya que el mirto no es un árbol no frutal y por lo tanto corresponde la bendición de “shehacol”. Y nuestro maestro R. Ovadia Yosef z”l cita otras autoridades de los primeros tiempos que adhieren a esta legislación (ver Hazon Ovadia folio 150) y así lo legisla Maran (Sh. Aruj cap. 203). Por lo tanto sobre el snubar o piñón se debería pronunciar la bendición de shehacol.
Sin embargo, el Ture Zahab (comentario sobre el Sh. Aruj cap. 203) escribe que todo lo anterior aplica a los frutos no comestibles como los del mirto etc. sin embargo aquellas frutas que crecen en árboles no frutales o silvestres que al madurar se pueden consumir, se les debe pronunciar la bendición de “haetz”. Y, agrega, es común entre nosotros pronunciar la bendición de haetz sobre una forma de nuez producto de ciertos árboles no frutales que crecen en estas latitudes.
Y nuestro maestro Rabí Ovadia Yosef z”l cita la opinión de la obra Halajot Guedolot y de Rabí Shimon bar Tzemaj Durán z”l ( de las grandes autoridades de los primeros tiempos) que sostienen que sobre el snubar o piñón se debe pronunciar la bendición de haetz.
En conclusión, sobre los frutos de árboles no frutales que son aptos y agradables para el consumo se debe pronunciar la bendición de haets, sin embargo sobre los frutos de árboles no frutales como el mirto, etc. que no son tan agradables para el consumo se pronuncia la bendición de “shehacol”.