Pregunta: La persona que se asocia en un curso en el que estudian el “daf hayomi”, o sea una hoja de talmud diario ¿cumple de esta forma la obligación diaria de estudio de Tora?
Respuesta: El Talmud (Kiddushin 30ª) afirma: “Veshinantam Lebaneja” -Y le enseñarás a tus hijos- este versículo se refiere a que el judío debe distrubir su tiempo de estudio de Torá, un tercio dedicarlo al Tanaj, un tercio a la MIshna y un tercio a la Guemará –Talmud-. Y así lo dictamina el Ramba”m (leyes sobre el estudio de Tora cap. 1): La persona debe dividir su tiempo de estudio. Por ej. si se trata de un comerciante u obrero que dedica tres horas diarias a su trabajo y nueve horas al estudio de Torá, debe dividir estas nueve horas dedicando tres horas al estudio del Tanaj, tres horas al estudio de la Torá oral y en oras tres debe procesar los conocimientos para arribar a conclusiones y obtener nuevos conocimientos, para conocer los pormenores de cada precepto y las leyes sobre lo prohibido y lo permitido.
Entre las autoridades rabínicas de los últimos tiempos se discutió mucho sobre la cuestión de cómo debe la persona manejar su tiempo de estudio de Torá. Escriben el Sh”aj y el Perisha (comentaristas del Shuljan Aruj) que hay trabajadores que diariamente dedican un tiempo al estudio de Talmud –Guemará- con Rashi y Tosafot (equivalente al “daf yomi” actual) sin embargo no estudian las obras de las autoridades halájicas. Pero considero que el estudio fundamental debe dirigirse a las obras de los comentaristas halájicos y no sólo al estudio del Talmud. Y a esto se refiere el Talmud (Meguila 28:) La persona que estudia halajot diariamente posee parte en el mundo venidero. O sea es preciso estudiar halajot diariamente, y sólo los eruditos o quienes se dedican varias horas al estudio de Torá diario pueden estudiar también Talmud.
Por lo tanto, en relación a la pregunta arriba formulada, escribe Rabí Ovadia Yosef, z”l (Yejabe Da´at tomo 6 cap. 52) que de hecho no es correcto que estudien –los trabajadores- diariamente Talmud y dejen de lado el estudio de la halajá. Los sefaradim tradicionalmente en todos sus lugares de origen solían escuchar una clase de halajá cada día, y de esta forma eran conocedores de los pormenores halájicos de los preceptos. Hoy se satisfacen con el estudio diario de una clase de Talmud.
Escribe el famoso erudito Rabí Yehonatan Eishwitz z”l en su obra Ya´aron Debash que la persona que estudia y repasa dos o tres veces las leyes concernientes a Shabbat no podrá evitar profanarlo. (de aquí respuesta a quienes cuestionaron por qué en semanas anteriores nos explayamos sobre las leyes concernientes a “borer” en Shabbat –separar el residuo de los alimentos- cuando tradicionalmente nada se cuidaba de esto. Por eso todo cuanto escribimos es necesario según el Shuljan Aruj para observar correctamente el Shabbat).
Por supuesto si la persona tiene tiempo disponible para estudiar ambas cosas, halajá y Talmud, esto es ideal. Sin embargo, si debe escoger una clase debe preferir el estudio diario de la Halajá.
Asimismo las mujeres que diariamente leen Tehilim –Salmos- aunque se trata de una lectura sumamente loable, debe dedicar algún tiempo al estudio de las halajot de los preceptos aún cuando no estén obligadas a estudiar Tora formalmente.