Pregunta: ¿Se debe responder Baruj Hu uBaruj Shemó (Bendito es Él y bendito es Su Nombre) tras la mención del Nombre de Dios en el Kidush y en la Habdalá?
Respuesta: En la Halajá anterior, explicamos el motivo principal de responder Baruj Hu uBaruj Shemó cuando se escucha el Nombre de Dios, tal como acostumbraba Rabenu el Rosh, quien cada vez que escuchaba el Nombre de Hashem en las bendiciones respondía Baruj Hu uBaruj Shemó. Explicamos también que, a pesar de que es una mitzvá responderlo, dado que no constituye una obligación absoluta, no se debe responder en medio de Pesuké DeZimrá (versículos de alabanza) y secciones similares. Y aunque con respecto a responder Amén a las bendiciones sostenemos que se debe responder incluso si uno se encuentra en medio de Pesuké DeZimrá (ya que responder Amén sí es una obligación absoluta), la ley de responder Baruj Hu uBaruj Shemó es completamente diferente por no ser una obligación estricta; por lo tanto, no se debe interrumpir en medio de Pesuké DeZimrá con el propósito de responderlo.
Baruj Hu uBaruj Shemó en bendiciones con las que se cumple una obligación
El Gaón Maharash Aboab, en su libro de responsas Dvar Shmuel, escribió: "Ya he advertido anteriormente a los compañeros que la citada costumbre del Rosh (de responder Baruj Hu uBaruj Shemó) aplica únicamente y de forma específica para una bendición en la cual el oyente no tiene la obligación de cumplir. Sin embargo, cuando el oyente tiene la intención de cumplir con su obligación halájica a través de esa bendición, y asimismo quien la recita tiene la intención de hacerlo cumplir (como en las bendiciones del Kidush, la lectura de la Meguilá y similares, donde se cumple con la obligación de la bendición únicamente al escucharla de la boca de quien bendice), el oyente no tiene permitido interrumpir en medio de la bendición diciendo Baruj Hu uBaruj Shemó. Dado que el principio dicta que 'el que escucha es como el que responde (o recita)', al interrumpir en medio de la bendición para decir Baruj Hu uBaruj Shemó, es exactamente como si interrumpiera en medio de la bendición misma". Hasta aquí sus palabras.
La explicación de esto radica en que es evidente que cuando una persona cumple con la obligación de una bendición mediante la mera escucha, es como si la estuviera recitando por sí misma. Por lo tanto, si habló en medio de la bendición, a pesar de que responda Amén al final, no cumplió con su obligación; pues sería el equivalente a que uno bendijera por sí mismo y dijera: "Baruj Atá Hashem, Baruj Hu uBaruj Shemó, Elokenu Mélej HaOlam...", con lo cual ciertamente no cumpliría con su obligación. Y de acuerdo con las palabras de Rabenu el Dvar Shmuel, dictaminaron muchas otras autoridades halájicas.
No obstante, existen algunas comunidades de Israel que adoptaron la costumbre de responder Baruj Hu uBaruj Shemó incluso en una bendición con la que cumplen su obligación, como en la bendición del Kidush. Sin embargo, sobre esto ya escribió el Gaón Rabí David Pardo con las siguientes palabras: "Y testifico sobre mí que, tal como las palabras de nuestro señor y maestro, esplendor de la generación, el santo y piadoso Maharash Aboab antes mencionado, así también escuché del gran rabino piadoso Rabí Avraham David Papo, quien así lo recibió de su padre, quien a su vez lo recibió del Gaón el Ramaz (Rabenu Moshé Zacut)". Y esta es la resolución de la mayoría de los poskim: que no se debe responder Baruj Hu uBaruj Shemó ante la mención de Dios en bendiciones con las que se cumple una obligación, tales como las bendiciones del Kidush y la Habdalá.
Por lo tanto, para la Halajá, es una gran mitzvá para todo aquel cuyo espíritu de pureza lo motive, tener el cuidado de no responder Baruj Hu uBaruj Shemó en las bendiciones con las que está cumpliendo su obligación. E incluso si ha tenido la costumbre hasta el día de hoy de responderlo siempre, es correcto que abandone dicha costumbre en este caso, y sea meticuloso en protegerse conforme a las palabras de los poskim que advierten no hacerlo.
La costumbre de Marruecos
Sin embargo, muchos de los oriundos de Marruecos mantienen firmemente su costumbre en esto, ya que en muchos lugares de Marruecos se habituó a responder Baruj Hu uBaruj Shemó en absolutamente todas las bendiciones. El parecer de nuestro santo maestro, Marán Rav Ovadia Yosef, no se inclinaba en lo absoluto a favor de esta costumbre, pues a su criterio no fue instituida por decisión de los rabinos de Marruecos, sino que el común del pueblo comenzó a practicarlo por iniciativa propia. E incluso si dijéramos que esta era la opinión de algunos de los sabios de Marruecos, de cualquier modo, en un asunto como este donde la práctica totalidad de los poskim sostiene que no se debe responder Baruj Hu uBaruj Shemó, él escribió que debemos adoptar las palabras de la mayoría como la regla principal de la Halajá y anular la costumbre de quienes responden en cada bendición.
Por el contrario, el Gaón, justo y humilde, Rabí Shalom Mashash ZT”L, quien fuera rabino principal de Jerusalén, se levantó y defendió con todas sus fuerzas la costumbre marroquí en este aspecto. Durante años existió un debate y correspondencia entre él y Marán Rav Ovadia Yosef sobre este tema; Marán respondió a todos sus argumentos, pero el Rabino Shalom Mashash no aceptó su postura y sostuvo con firmeza la costumbre de su comunidad, negándose categóricamente a abolirla. Tras él, otros rabinos de Marruecos escribieron para respaldar su costumbre con diversos argumentos, por lo cual la controversia sigue en pie hasta el día de hoy. De todos modos, está estrictamente prohibido generar disputas y debates por asuntos como estos que no forman parte de los fundamentos de la fe, ya que el beneficio de la disputa es remoto y el perjuicio es inminente.
En resumen: No se debe responder Baruj Hu uBaruj Shemó en una bendición con la cual se está cumpliendo una obligación halájica, tal como la bendición del Kidush, la Habdalá, las bendiciones de la lectura de la Meguilá y similares.