Fecha de la Halajá: 28 Tevet 5770 14 enero 2010
Pregunta: Nos ha nacido un niño, en buena hora, y nos hallamos ante la disyuntiva de qué tipo de Mohel –rabino que practica la circuncisión- elegir ¿Es preferible escoger un Mohel que también sea médico? ¿Qué otro tipo de cosas es preciso averiguar en relación al Mohel?
Respuesta: La circuncisión implica una cantidad de leyes muy vasta a tener en cuenta y el Mohel debe conocer perfectamente la naturaleza de su trabajo, tanto desde la perspectiva halájica como de la práctica. Es decir, no sólo debe conocer las leyes relativas a la circuncisión sino que además debe poseer experiencia y conocimiento en todo lo relacionado con su actividad, y haber estudiado con un Mohel experimentado y de reconocida trayectoria a quien lo precede un buen nombre. De esta forma podemos esperar que la circuncisión se practique según las leyes de Israel y de la mejor manera posible.
En la actualidad, tras una tremenda presión por parte de los medios de comunicación y otros elementos, oímos con mayor frecuencia que muchos padres sostienen que deben escoger para circuncidar a su hijo un médico, pues se trata de una intervención quirúrgica la cual no es posible permitir que sea practicada por alguien con apariencia rabínica que no posee ninguna experiencia clínica. Incluso se estaría poniendo en peligro la salud del niño, de hecho son numerosos los casos en los que los niños sufrieron graves daños por una circuncisión mal practicada. Por supuesto por medio de un Mohel médico eliminamos estas dudas pues éste sabrá cómo actuar ante las distintas situaciones.
En principio, es preciso saber que este argumento no es correcto, pues los casos en los que el niño sufre algún daño por causa de la circuncisión son muy inusuales. Y Mohalim experimentados que practicaron miles y miles de circuncisiones no vieron sino casos muy esporádicos y circunstanciales en los que la circuncisión fue mal practicada.
De hecho, la circuncisión no exige un gran conocimiento sino experiencia práctica, y así como cualquier persona entiende que las comidas tradicionales debe ser preparadas por las ancianas conocedoras y acostumbradas a cocinar dichos platos, pues sólo así resultarán exquisitos al paladar, e incluso el chef más experimentado no alcanzará los mismos resultados que alcanza la abuela. Lo mismo ocurre con la circuncisión, en la que los mejores Mohalim son aquellos que poseen mayor experiencia, que fueron agraciados con una sensibilidad y un pulso apropiado que les permite practicar una circuncisión rápida y correcta, con sapiencia y erudición. Por otro lado, muchos Mohalim que asimismo son médicos no conocen perfectamente la práctica de la Milá y la enfrentan como a una intervención quirúrgica más, que se realiza en varios minutos en los que el niño grita de dolor. Por supuesto no es conveniente causar al niño un sufrimiento de este tipo.
Al margen de lo expuesto, los Mohalim experimentados conocen el momento exacto en que el niño se halla preparado para la circuncisión, y asimismo reciben instrucción adecuada para saber cómo proceder en casos de emergencia, como en los casos de coagulación lenta, etc. por lo que no se hallan en condiciones inferiores al médico en absoluto.
Sumado a lo anterior, y es lo que hay que tener más en cuenta, existen numerosos Mohalim de la nueva generación que no practican la circuncisión correctamente según la halajá, pues utilizan un objeto moderno denominado “Maguen Klamp” el cual estrangula la piel del miembro y evita que el mismo sangre al practicar el corte, lo cual según las grandes autoridades de nuestra generación como Rabí Moshe Feinstein z”l y nuestro maestro Rabí Ovadiá Yosef, Shlit”a, está absolutamente prohibido y muchos Mohalim obstinadamente continúan utilizando este objeto totalmente desaprobado de acuerdo a la halajá.
En muchas ocasiones nuestro maestro Rabí Ovadiá Yosef, Shlit”a, fue invitado a participar como Sandak –quien carga al niño en el momento de la Mila- y al comprobar que el Mohel utilizaba este objeto se negó a participar de la Mila con todo lo que ello implicaba. Y así procedieron otras grandes autoridades rabínicas.
Sin embargo, si se trata de un Mohel temeroso de D-os el cual es asimismo médico y posee experiencia en la práctica de la circuncisión, no lo desfavorecerá el ser médico y por supuesto se lo podrá invitar a practicar la circuncisión. Pero en general el que se trate de un médico no debe deslumbrar a los padres sino la experiencia y el temor a D-os del Mohel.
En síntesis, es preciso buscar un Mohel temeroso de D-os y experimentado en la práctica de la Mila, recomendado por las autoridades rabínicas como alguien adecuado para llevar a cabo esta Mitzva. No deben ser tomados en cuenta los argumentos que incitan a escoger un médico ya que los mismos carecen de validez.