Fecha de la Halajá: 25 Tevet 5783 18 enero 2023
Pregunta: Pueden los empleados de las redes educativas adherirse o realizar paros laborales para conseguir mejoras salariales?
Respuesta: Como vimos anteriormente, los empleados y los movimientos sindicalistas pueden realizar huelgas con el fin de obtener mejoras salariales. Asimismo citamos las fuentes talmúdicas y halajicas que avalan este dictamen.
A continuación, veremos si los empleados de la red educacional pueden también adherir a una huelga a fin de obtener mejoras laborales o salariales.
En el caso de las escuelas religiosas en Israel la diferencia entre los demás empleados y los que integran la red educativa es claro, ya que en las escuelas se les ensena a los niños tora y observancia de preceptos y una huelga supondría interrumpir la enseñanza de los niños.
Nuestro maestro Rabi Ovadia Yosef, z"l, (Yahave Daat tomo 4 folio 247) cita al respecto un párrafo del Talmud (Baba Batra 21b) que ensena: Asi dijo Rabi Yehuda en nombre de Rab, sea recordado para bendición aquel hombre llamado Rabi Yehoshua ben Gamla pues de no ser por el la Tora se hubiese olvidado de Israel. Pues en un principio, quien tenia padre podía estudiar Tora, como esta escrito: Y le ensenaras a tus hijos… en tanto que los huérfanos no tenían como estudiar. Entonces se instituyo que fuesen designados maestros en Jerusalen, como esta escrito: Pues de Tzion saldrá la Tora y la palabra de D-os de Jerusalen: asi, quien tenia un padre lo trasladaba a Jerusalen y allí podía estudiar Tora. Pero aun aquellos que no tenían padre quedaban sin poder estudiar, hasta que Yehoshua ben Gamla instituyo que fuesen designados maestros en cada pueblo y en cada ciudad. Y asi lo dictamina Ramba”m (Leyes sobre Estudio de Tora cap. 2 inc. 1) y todas autoridades halajicas adhieren a este dictamen.
Se cita como fuente para este dictamen el Talmud (Shabbat 119ª) en el que afirma Rab Hamenuna que no se destruyo Jerusalen sino porque los niños dejaron de estudiar Tora. Y asi afirma Rabi Shimon ben Lakish en nombre del Rabi Yehuda el Principe, el mundo se sostiene por el estudio de Tora de los niños ya que su halito carece de pecado; y no se interrumpe el estudio de los niños aun para la construcción del sagrado Templo.
Por lo tanto una huelga de personal docente, morim, morot supone un gran pecado, ya que incluso si su reclamo fuese justificado ya que no perciben una remuneración acorde a sus esfuerzos, de todas formas no reclaman lo indispensable para comer y por lo tanto no pueden dejar a los niños si estudio de Tora.
Agrega Rabi Ovadia Yosef, z"l, que incluso tras una huelga de este tipo al regresar los alumnos no recobrarían la capacidad total de estudio al haber estado desconectados del mismo, como afirma el Talmud (Yerushalmi Berajot cap. 8 inc. 5), como esta escrito: Si me abandonaras un dia te abandonare dos. Especialmente teniendo en cuenta que estos paros se extienden en ocasiones por varios días y esto provoca en los niños un desfallecimiento moral y de temor a D-os al estar desconectados del estudio por un lapso tan extenso. Se agrava esta situación en la actualidad en que el medio ambiente esta tan corrupto que confirma la parábola rabínica que dice: Mucho es lo que la niñez hace –para pervertir al niño- pero mas aun hacen las malas companias.
Y asi lo dictamina el gran erudito Rabi Moshe Feinstein z”l (Igrot Moshe Joshen Mishpat 59), donde confirma que aun cuando un paro laboral es valido para obtener mejoras salariales, no es autorizado para los docentes ya que esto supone un gran pecado al dejar a los alumnos sin estudio de Tora, siendo este estudio razón de la existencia del mundo. Por lo tanto tienen prohibido los maestros interrumpir su enseñanza para alcanzar mejoras salariales ya que no pueden pecar para obtener un beneficio económico. Solamente si el more no gana lo suficiente como para su subsistencia puede realizar un paro de uno o dos días si esta situación colabora para que mejoren su salario y pueda volver con renovados brios a la enseñanza de la Tora a los niños. De todas formas esto debe ser analizado detenidamente y no adoptar decisiones apresuradas ya que se trata de un tema sumamente delicado.
Según todo lo expuesto, dictamina nuestro maestro Rabi Ovadia Yosef, z"l que en la actualidad los morim no pueden realizar una huelga laboral y dejar los niños sin estudio de Tora. Y aun cuando la enseñanza de la Tora es básicamente una obligación del padre, los maestros que poseen experiencia y capacidad educativa para formar a los niños también están en la obligación de hacerlo, como dictamina Ramba”m (Leyes sobre Estudio de Tora cap. 1) Es una obligación para cada sabio de Israel ensenar Tora a los alumnos, como esta escrito Y le ensenaras a tus hijos, y aprenden nuestros sabios que “tus hijos” no son solo los biológicos sino también los alumnos.
Y esta claro que si los morim realizan una huelga los niños permanecerán sin estudio, como ocurre en las temporadas estivales en las que se extienden las vacaciones y los niños no estudian ya que sus padres están ocupados con sus cuestiones laborales, a excepción de algunos que les dedican algunas horas de estudio a sus hijos, y los niños y jóvenes permanecen sin estudio. Por lo tanto es indudable que la huelga en las escuelas religiosas supone una prohibición absoluta para los morim.
Por lo tanto, es una sagrada obligación para los morim y morot de la red educacional oponerse a una huelga que atenta contra los principios de nuestra sagrada Tora y tratar de adoptar otro tipo de medidas para alcanzar mejoras salariales. Y si aun a pesar de sus esfuerzos se materializa el paro docente, deben hacer todo lo posible por continuar ensenando a los alumnos en las sinagogas o casas de estudio, o incluso en sus propias casas para evitar que se interrumpa el estudio de Tora de los niños.
En nuestro libro “Abir Haroim” –biografia autorizada de Rabi Ovadia Yosef, z"l- citamos lo que nuestro maestro recordó sobre aquel que le ensenara Tora durante su niñez, Rabi Shelomo Abbo z”l quien reunia a los alumnos incluso en Shabbat y festividades en la sinagoga y continuaba ensenando Tora con la gracia y dulzura que lo caracterizaban y estimulaba a los alumnos con premios –que adquiria de su propio peculio- por cada respuesta positiva. Y entre todos sus alumnos ninguno dejo de estudiar en una Yeshiva debido al gran cariño por el estudio que recibieron de su maestro.