Fecha de la Halajá: 11 Tevet 5783 4 enero 2023
Está escrito en la Torá: Cuando veas al burro de tu enemigo flaqueando bajo su carga, has de ayudarlo (Exodo 23). La idea del ver. Es encomendar la ayuda al animal del compañero que se halla en medio del camino y no puede con su carga.
Y escribe el Ramba”m (Leyes sobre crimen cap. 13): Si ves al animal de tu compañero en medio del camino que flaquea bajo el peso de su carga, debes ayudarlo a descargar el animal, como está escrito: Y ayudar has de ayudarlo. Pero no es suficiente con ello y no debe dejar abandonado a su compañero con el trabajo de cargar nuevamente la carga sobre el animal, sino debe permanecer y ayudar a volver a cargar sobre la bestia la carga, y éste es un precepto independiente del anterior, como está escrito: Y has de ayudarlo.
En este contexto, le preguntaron a nuestro maestro Rabí Ovadia Yosef z”l (Yehave Da´at tomo 5 cap. 65) si la persona que ve a un conductor varado en medio del camino, con su automóvil con un desperfecto ¿debe un conductor detenerse a ayudar en la medida de lo posible o, al menos sugerir algún tipo de ayuda?
Nuestro maestro refirió el citado dictamen del Ramba”m del que puede inferirse que es preciso detenerse para ayudar a un conductor que sufrió un desperfecto en su automóvil. Sin embargo, se puede suponer que el precepto de la Torá se refiere sólo a ayudar a un animal que al aliviarlo de su carga se alivia su sufrimiento, lo cual es asimismo un precepto de la Torá. Por supuesto, si es así, esto no aplicaría en el caso de nuestra pregunta.
Pero continúa Ramba”m diciendo: La expresión de la Torá de “ver a tu enemigo” en medio del camino, no hace referencia a un gentil sino a otro judío. Sin embargo, cabe preguntar cómo se puede hablar de un enemigo judío si la prohíbe expresamente odiar a otro judío, como está escrito: No odiarás a tu hermano en tu corazón; explica el Talmud que se trata de un judío al que vio cometer algún pecado y aún tras advertirle que su conducta está reñida con la Torá no cesó de hacerlo, en este caso puede odiarlo. Aún así, si viese a esta persona en medio del camino con un animal con una carga excesiva, debe ayudarlo y no dejarlo sin socorro en medio del camino pues ello puede acarrearle un peligro personal y la Torá preocupa por la vida de cada judío, practicante o no pues ellos creen en el Eterno y en los principios de Su Torá.
Por lo tanto vemos que el precepto de ayudar al otro a descargar el animal no surge del precepto de evitar el sufrimiento al animal, sino de evitar el sufrimiento o el peligro a otro judío que se halla sin ayuda, desamparado en medio del camino.
Por lo tanto, teniendo en cuenta que la obligación de ayudar en medio del camino no se origina en el sufrimiento del animal sino en el desamparo del judío que se halla en medio de un situación angustiante, y que en numerosas ocasiones puede ocasionar peligro de vida, es un debe de cada conductor mecánico o no, detenerse a ofrecer el tipo de ayuda que pueda ofrecer al otro.
Y así lo dictaminó en la obra Aruj Hashuljan, quien escribe que si observa el carruaje de otro judío detenido en medio del camino debido a que se le rompió una rueda, etc. debe detenerse a ofrecer su ayuda para que el otro pueda hacerse nuevamente al camino.
De todo lo anterior, observamos la sensibilidad de la sagrada Torá con respecto a la ayuda que se debe brindar al otro en sus momentos de angustia o que requiere de socorro.