Halajá para jueves 12 Tevet 5783 5 enero 2023              

ÉSTA HALAJÁ SE EDITA PARA LA ELEVACIÓN DEL ALMA DE

HAJAM YOM TOV YEDID HALEVY BEN ZAKIE Z"L

NEW YORK

Fecha de la Halajá: 12 Tevet 5783 5 enero 2023

Categoría: General


Y AYUDAR HAS DE AYUDARLO

Como hemos en la entrega anterior, la Torá encomienda al yehudí tender una mano de ayuda a su hermano que se halla en una situación comprometida. Es decir que el hombre judío no debe permanecer ajeno e impasible a su entorno y debe tratar de ayudar y socorrer a quien lo necesite.

En el libro “Kinian Torá shel Maran” (cuyo es Rabí Ovadia Yosef Toledano, Shlit”a) cita un episodio que le relatara una persona, un hombre temeroso de D-os y estudiante de la Torá que concurría regularmente a las clases de Torá de nuestro maestro Rabí Ovadia Yosef z”l, por años sesenta. Este hombre regenteaba un pequeño local del cual obtenía su sustento.

Una noche, cuenta este hombre, al terminar su clase en la sinagoga “Shaul Tzadka” en Jerusalén, en el barrio Bet Israel, nuestro maestro z”l se dispuso a salir del templo, pero no como lo hacía siempre por la puerta del mismo que da a la calle Raijman, sino por la otra puerta de la sinagoga que daba hacia la calle donde se halla la vivienda de este alumno. Mientras salíamos, Rabi Ovadia Yosef z”l colocó su mano sobre mi hombro y me preguntó ¿qué tal como está todo? Y este le respondió: Gracias a D-os todo en orden. Pero, insistió nuestro maestro, en la casa como van las cosas? Volvió a responder este hombre todo bien todo bien, gracias a D-os. Nuestro maestro no se dio por vencido y le dijo: Puse atención esta última semana y me percaté de que no prestas atención a las clases. Hoy, por ej. Relaté un episodio sumamente cómico y todo el auditorio estalló en carcajadas y tú ni siquiera sonreíste.

Me causó tal asombro que me descolocó, cómo el rabino se pudo percatar, entre toda la multitud que acudía a sus clases de mi estado de ánimo. Entonces me derrumbé y tuve que ser sincero con el, maestro! Ya hace seis meses que mi esposa dio a luz y desde entonces ella está sumida en un estado de depresión del cual, a pesar de todos mis esfuerzos no puedo sacarla. Mi vida ya no es vida, ya no tengo más fuerzas para continuar en esta situación.

Percibí la tristeza de nuestro maestro y mientras continuamos nuestro camino me caí en la cuenta de que él debía tomar el camino opuesto y yo lo estaba haciendo caminar todo ese trayecto innecesario. Le dije que disculpase mi atrevimiento, sin embargo él me respondió que no era nada y continuamos el camino en la misma dirección. Cuando llegamos prácticamente a las puertas de mi casa, yo divisaba las ventanas de la misma, Rabí Ovadia Yosef z”l me preguntó: Tu esposa está en casa? Si , le respondí. Quiero pasar a bendecirla. Yo estaba totalmente emocionada, nunca imaginé que mi maestro visitaría mi casa.

Nunca olvidaremos aquellos momentos que pasamos con nuestro maestro en casa. Rabí Ovadia Yosef z”l habló con nosotros y nos preguntó sobre varias situaciones halájicas que podrían alterar emocionalmente a la persona y le preguntó a mi esposa si guardaba cuidadosamente la prohibición de cubrirse sus cabellos, si realizaba la “netilat yadaim” cada mañana como corresponde hacerlo y otras preguntas y le indicó que se cuidase en todas esas cuestiones halájicas. Posteriormente, colocó sus manos por sobre la cabeza de mi esposa, por supuesto suspendidas en el aire y la bendijo y pronunció distintos versículos de protección, deseándole una pronta recuperación.

Por supuesto que la bendición de nuestro maestro surtió el efecto deseado, pero lo que más me impresionó fue su sensibilidad al percatarse de mi estado de ánimo siendo yo uno entre los miles de concurrentes a sus clases.

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