Fecha de la Halajá: 20 Adar 5779 25 febrero 2019
En la entrega anterior explicamos la prohibición de utilizar el tren interurbano en Shabbat, pues aún cuando el pasajero sube al mismo la víspera de Shabbat de todas formas teniendo en cuenta que dicho tren deja los límites de la ciudad en Shabbat aplica la prohibición deTejumim –trasvasar los límites de la ciudad en Shabbat-.
Escribimos que obviamente toda este análisis aplica en tanto el conductor y los pasajeros son gentiles, pues de lo contrario se profanaría el Shabbat por medio del encendido, como ocurre con el automóvil.
Según esto, debemos analizar el caso del tren urbano en Shabbat, el cual es conducido por gentiles y no deja los límites de la ciudad pues todo su trayecto se realiza dentro de la misma, como es el caso de muchos trenes europeos o americanos ¿está esto prohibido en Shabbat?
En principio, en este caso así como en el anterior debemos prohibir viajar en estos trenes si el pasajero carga con él el pasaje, ya que estaría transportando en Shabbat en la vía pública con lo cual transgrede una prohibición. Sin embargo, todavía existe la posibilidad de analizar el caso en que el pasajero no carga con él el boleto de pasaje, por ejemplo si abonó el mismo la víspera de Shabbat y puede viajar libremente en Shabbat, en este caso aparentemente no existe prohibición alguna con respecto al Shabbat pues este tipo de trenes no abandona los límites de la ciudad y por otro lado el pasajero no está transportando nada. Tampoco lo afecta la prohibición del encendido ya que el tren es conducido por un gentil que lo hace para la mayoría no judía.
Sin embargo, el gran erudito Rabí Yehuda Assad z”l (s. XIX) escribió que el viaje en tren es preciso prohibirlo debido a que el incremento en el peso que genera el viajero judío exige una mayor combustión, por lo que resultaría que la misma se realiza para él.
En oposición a esta opinión escribieron muchas autoridades rabínicas que esto era válido en los trenes antiguos o en los autobuses de la actualidad, sin embargo los trenes eléctricos o subtes actuales que poseen gran envergadura y tienen una fuerza de tracción predeterminada no presentan este problema halájico, ya que la presencia de una persona más, en este caso el judío no genera un mayor consumo de energía.
De todas formas, escribe Rabí Itzjak Abulafia z”l en su obra Pene Itzjak que este tipo de viajes debe prohibirse pues representan una Ziluta de Shabbat -irreverencia hacia el Shabbat- ya que el viaje el día de Shabbat atenta contra la santidad del día aún cuando no se transgreda ninguna prohibición. Y trae el citado autor una prueba irrefutable para este argumento en el Talmud (Betsa 25b) No se sale con la poltrona en Shabbat, explica Rash”i al respecto que se trataba de una silla que era cargaba por dos o cuatro personas (como es común hasta hoy en algunos países orientales). Y el motivo de esta prohibición, según refiere el Talmud es que tal acción aparenta una acción mundana, o sea una irreverencia hacia el Shabbat. Adhieren a esta opinión otras autoridades rabínicas de la última generación.
Por lo tanto, según esta opinión del Pene Izjak que atribuye un irrespeto al Shabbat debemos prohibir el viaje en el tren eléctrico en Shabbat. Y así lo legisla el erudito Rabí Bentzión Meir Hai Uziel z”l, superior rabino de Israel –hace aprox. 50 años- y agrega que la persona temerosa de D-os obviamente no debe viajar en tren eléctrico en Shabbat.
Sin embargo, si el viaje se realiza para cumplir con un precepto, como en el caso del médico que debe viajar al hospital para curar a enfermos judíos, o el Mohel -especialista en circuncisiones- que debe realizar una circuncisión, etc. asumimos básicamente que es permitido realizar este viaje en Shabbat, con la salvedad de que no traslada ningún objeto –dinero, boletos, etc.- , pues en caso del cumplimiento de un precepto esta prohibición no es tenida en cuenta y así dictamina Rabí Bentzión Meir Hai Uziel z”l. De todas maneras, agrega Rabí Ovadiá Yosef, z”l, que es apropiado realizar en forma más recatada posible para que esto no conduzca a aligerar las prohibiciones del Shabbat.