מרן זצ"ל על קברו של רבי יעקב אביחצרא
Cita el Talmud (Taanit 17) que se visita el cementerio la víspera de los días de ayuno para simbolizar que nos consideramos como muertos y pedir por clemencia divina. Asimismo para pedir de los grandes hombres fallecidos que intercedan por nosotros ante el Eterno.
Está escrito que el sepulcro de Moshe fue ocultado de la vista del hombre pues el Eterno, previendo que se destruiría el sagrado Templo y que Israel al exiliarse recurrirían a Moshe para que interceda ante el Eterno. Y debido a que los justos son más apreciados tras su fallecimiento que en vida, el Eterno cedería a sus plegarias y anularía los decretos. Por ello es costumbre, según cita Ram”a en el Shuljan Aruj visitar las tumbas de los justos la víspera de Rosh Hashana.
Escribió nuestro maestro Rabí Ovadia Yosef z”l que es preciso poner especial atención en no dirigir las plegarias a los fallecidos sino al Eterno, para que nos responda en mérito de los hombres justos a los que visita. También se puede pedir a los fallecidos que intercedan ante el Eterno para que responda nuestras plegarias.
De todas formas, es preciso actuar en forma medida, con mesura ya que la visita a los cementerios, como escriben los sabios de la Cabbalá puede perjudicar al hombre debido a la impureza que eventualmente puede abrazarlo. Es conocido que el gran erudito Rabí Eliahu de Vilna z”l, el famoso gaón de Vilna evitaba visitar el cementerio. Y en ocasión del día de fallecimiento de su madre, cuando le recordaban que de visitar el cementerio le transmitiría a su progenitora una gran satisfacción espiritual, adujo que aún así evitaba la visita al cementerio pues ello le provocaba un gran perjuicio espiritual.
Y así también nuestro maestro Rabí Ovadia Yosef z”l solía, el día aniversario del fallecimiento de su padre no visitar el cementerio y argumentaba que permanecía en su casa e incrementaba el estudio de Torá en su honra –del padre- y ello le haría un bien mayor aún a su progenitor que la visita a su tumba. Sin embargo el aniversario del fallecimiento de su esposa sí visitaba su tumba. De todas formas, los lugares en los que sólo se hallan enterrados sabios y hombre justos, como el sepulcro del Ramba”m, no aplica todo lo anterior.