Como ya hemos visto en distintas ocasiones, la persona que come la cantidad de una “cazait” -27 grs.- de un fruto debe pronunciar la bendición posterior que corresponda. En el caso de los frutos de la tierra “boré nefashot rabbot…”como aparece editada en los libros de oraciones. Esta misma bendición final se pronuncia sobre frutos del árbol. Sin embargo, si son frutos que pertenecen a las siete especies con que se distinguió a la tierra de Israel, la bendición final es “al haetz veal peri haets, también esta aparece en los libros de oraciones y es específica de estas siete especies.
También hemos aclarado con respecto a la bendición previa de los alimentos que se debe pronunciar la bendición “haetz” sobre los frutos del árbol, “haadamá” aobre los frutos dela tierra o verduras y “sheacol” sobre los demás alimentos. Esta bendición de “sheacol” es considerada genérica y por lo tanto de haberse pronunciado sobre un fruto, tanto del árbol como de la tierra la misma es válida.
A continuación, veremos la halajá de la persona que come medio “cazait” de un fruto perteneciente a los siete de la tierra de Israel, por ej. comió un dátil, que por supuesto no posee un “cazait” y posteriormente come un trozo de fruto de árbol que no pertenece a las siete especies de Israel, por ej. un trozo de manzana y así entre ambos completa un “cazait” ¿cómo debe proceder en este caso, debe pronunciar la bendición final “nefashot”, que es considerada genérica como “sheacol” o debe pronunciar la bendición más importante que es la de las siete especies “al haetz veal peri haetz” o quizás no debe pronunciar ninguna bendición pues no comió de ninguno de los dos frutos la cantidad suficiente para bendecir?
A los efectos halájicos, escribe nuestro maestro Rabí Ovadia Yosef, z”l, (ver Jazon Ovadia Leyes sobre Berajot folio 262) que en este caso no se debe pronunciar ninguna bendición final, pues a los efectos halájicos la bendición de “nefashot” no exime a la bendición de “al haetz…”Por lo tanto, aún cuando haya consumido un “cazait” entre ambos alimentos, no debe pronunciar ninguna bendición final sobre los mismos.
Y aún cuando algunas autoridades halajicas –Kneset Haguedola, Maguen Abraham- sostienen que en este caso debe pronunciarse la bendición de “nefashot”, teniendo en cuenta que la mayoría de las autoridades sostienen que no aplica en este caso ninguna bendición, es preciso abstenerse para evitar una bendición innecesaria e incurrir en el pecado de pronunciar el nombre de D-os en vano.
En conclusión, si se come menos de un “cazait” de cualquier fruto y asimismo menos de un “cazait” de un fruto de las siete especies de la tierra de Israel, por ej. si come diez gramos de dátil y diez de manzana, no debe pronunciar ninguna bendición final.