Como hemos visto anteriormente, existe una obligación de netilat yadaim –lavado de manos- matutino el cual debe llevarse a cabo utilizando un utensilio. Uno de los motivos que se atribuyen a esta obligación es que al dormir la persona se sume en un estado cercano a la muerte –una sesenta ava parte- y por lo tanto al despertar las manos se hallan impregnadas de impureza la cual se elimina realizando la netilà. De todas formas, esta prohibido tocar alimentos previo a la netilà ya que se les transmitiría la impureza que se haya en las manos.
Esto, nos lleva a analizar cierta situación cotidiana, la de los panaderos que no son personas observantes y por supuesto toman contacto con la masa y los panes en las mañanas sin haber realizado la netilà correspondiente.
Escribe al respecto el Hid”a, que los alimentos horneados que son tocados por personas sin la correspondiente netilà previa se prohíben pues se impregnan de la impureza de las manos de quien los tocó. Es de esta opinión el gran erudito Rabi Eliahu de Vilna z”l, el gaón, y existen distintas pruebas entre los comentarios de grandes autoridades rabínicas que avalan esta opinión.
Otras autoridades sostienen que en principio es necesario cuidarse de no tocar los alimentos previo a la netilà, sin embargo de haberlos tocados no se inutilizan. Especialmente teniendo en cuenta la opinión de quienes sostienen que en la actualidad esta impureza ritual no posee la misma fuerza que en épocas del Talmud.
Por otro lado, la mayoría de las personas se lava las manos en las mañanas al despertar, lo cual atenúa el efecto de la impureza aún si no se realizó la netilà respectiva.
Nuestro maestro, Rabì Ovadia Yosef, Shlit”a, trae como prueba para esta teoría de que la impureza se debilita con el simple lavado de manos, aún sin netilà, pues está escrito en el Talmud (Avoda Zara) que anteriormente se solía producir el vino pisando las uvas con los pies en lagares. Por otro lado, los sabios de la Cabalà sostienen que la misma impureza que se impregna en las manos se impregna en los pies tras el sueño, sin embargo no realizamos en las mañanas netilà en los pies pues la impureza de estos es mayor y no la elimina la simple netilà. Vemos, que aún cuando estrujaban las uvas con los pies, no se tenía en cuenta la eventual impureza que estos poseían, pues al higienizarse los pies previos a la producción del vino esta impureza se debilitaba y por lo tanto no afectaba al vino.
Por lo tanto, los panes u otros alimentos horneados que son tocados por personas que no realizaron la correspondiente netilà pueden ser consumidos. Sin embargo, las frutas o alimentos –tocado por personas sin netilà- que pueden enjuagarse tres veces, deben de ser enjuagados tres veces alternadas a modo de netilà para eliminar su impureza.
En conclusión, los alimentos que fueron tocados por personas de quien no se posee la certeza que hayan realizado netilà en la mañana, pueden ser consumidos. Si se trata de alimentos que pueden enjuagarse, debe hacérselo.