Jag HaShavuot, el tiempo de la entrega de nuestra santa Torá, la cual es nuestra vida y la longitud de nuestros días, acontecerá con la ayuda de Dios al concluir los días de Sefirat HaOmer, comenzando el jueves por la noche y continuando durante el viernes. A continuación, explicaremos las leyes pertenecientes a Yom Tov. (Cada una de las tres festividades de peregrinación, Sucot, Pésaj y Shavuot, se denomina "Yom Tov").
Melajet Ojel Néfesh (El trabajo para la preparación de alimentos)
Está escrito en la Torá (Éxodo 12) con respecto a los Yamim Tovim—es decir, el primer día de Sucot, el día de Simjat Torá, el primer y último día de la festividad de Pésaj, y el día de Jag HaShavuot—: "Ninguna obra se hará en ellos, pero lo que cada cual haya de comer, eso solamente podrá prepararse para vosotros". Esto significa que cualquier trabajo (melajá) que está prohibido realizar en el día de Shabat, también está prohibido realizarlo en Yom Tov, a excepción de la labor de "Ojel Néfesh", es decir, el trabajo destinado a la preparación de alimentos para el consumo, el cual está permitido realizar en los Yamim Tovim.
Dentro de la categoría de la labor de Ojel Néfesh que la Torá permitió realizar en Yom Tov, se incluye cualquier trabajo destinado a los alimentos de la festividad, como cocinar, freír, hornear, asar y similares.
El cese de labores (Shabaton) en Yamim Tovim
El motivo por el cual la Torá ordenó el cese de labores en Yamim Tovim se explica en el libro Séfer HaJinuj: es para que el pueblo de Israel recuerde los grandes milagros que Hashem hizo por ellos y por sus antepasados, y los den a conocer a sus descendientes después de ellos. Si se les hubiera permitido realizar trabajos, cada uno se habría dedicado a sus negocios, y el honor de la festividad (Kavod HaReguel) y la alegría del Jag habrían sido olvidados por el pueblo de Israel. Sin embargo, mediante el cese de labores, estarán libres para reunirse en las sinagogas y casas de estudio (Bate Midrash) para escuchar palabras de Torá. Al reunirse los líderes del pueblo junto con las tribus de Israel, aprenderán enseñanzas y sabiduría de la boca de los grandes de Israel, tanto en leyes (Halajot) como en relatos homiléticos (Agadot).
Conforme a lo que dijeron nuestros Sabios: Moshé decretó para Israel que disertasen sobre las leyes de Pésaj en Pésaj, las leyes de Atzeret (que es Jag HaShavuot) en Atzeret, y las leyes de la festividad (Sucot) en la festividad, como está escrito: "Y Moshé declaró las festividades de Hashem a los hijos de Israel". Asimismo, dijeron nuestros Sabios de bendita memoria: "No fueron dados los Shabatot ni los Yamim Tovim a Israel sino para ocuparse en ellos de las palabras de la Torá". Por lo tanto, se nos ordenó un cese absoluto de labores, excepto por la labor de Ojel Néfesh (como la preparación de un guiso para la comida de la festividad, en las formas que explicaremos). Y de igual manera enseñaron los Sabios: "No hay diferencia entre Yom Tov y Shabat excepto en la labor de Ojel Néfesh únicamente". Es decir, no hay distinción entre la prohibición de realizar trabajos en Shabat y la prohibición en Yom Tov, salvo en las cosas destinadas a la preparación de alimentos.
Mitad para Dios y mitad para ustedes
De todos modos, se deben dividir las horas del día de la festividad: la mitad de ellas para la sinagoga y la casa de estudio, y la otra mitad para comer, beber y la alegría del Jag.
Y así dijeron nuestros maestros: que todo aquel que cesa su trabajo, se alegra, come y bebe en la festividad en honor al Jag, la Torá lo considera como si hubiera construido un altar y hubiera ofrecido un sacrificio sobre él, como está escrito: "Aten la ofrenda festiva con cuerdas hasta los cuernos del altar". También dijeron nuestros maestros (en el tratado de Betzá, página 15a) que a todo aquel que incrementa sus gastos para deleitar la festividad, se le añade sustento desde el Cielo, como aprendimos: "Todos los sustentos del hombre le son determinados desde Rosh HaShaná hasta Yom Kipur, excepto los gastos de los Shabatot, los gastos de Yom Tov y los gastos de sus hijos para el estudio de la Torá; si disminuye, le disminuyen, y si añade, le añaden".
Y con mucha más razón en Jag HaShavuot, que es el día de nuestra boda, en el cual tuvimos el mérito de recibir la santa Torá; es apropiado honrarlo con todo tipo de atenciones, cada persona según sus posibilidades. Y escuché de mi señora madre, que viva (quien es hija del Rab Ovadia Iosef ZZ”L), que también nuestro maestro, de bendita memoria, se ocupaba él mismo en los días en que todavía iba solo a hacer compras, y compraba algo especial en honor a la festividad para deleitarla y honrarla.