En entregas anteriores, hemos visto que se pueden incluir pedidos personales en medio de nuestras plegarias, especialmente en la bendición de “shome´a tefilá”e. Asimismo hemos estudiado que debemos poner suma atención en nuestros pedidos ante el Eterno, especialmente en la plegaria de la “amidá”, pues no se debe explayar innecesariamente y por supuesto no debe expresarse en forma incorrecta, sino debe expresarse en forma adecuada y observar que cada una de sus palabras sea coherente con el pedido que está realizando.
Y ya el sagrado libro del Zohar (Vaishlaj) afirma que cada palabra de la plegaria debe ser pronunciada con coherencia. Cita este Zohar Rabí Moshe Cordobero z”l.
También en la obra Yalkut Yosef (cap. 119) hace esta misma afirmación y trae como prueba el vesrsículo de la Torá que dice: Y oyó el Kena´anita, rey de Arad, habitante del sur que se llegaba Israel… y luchó contra Israel y tomó de él cautivo. Explica Rash”i que Kena´anita era Amalek ¿y por qué fue llamado Kena´anita? Pues cambiaron su lengua por el idioma kena´anita cuando Israel se acercaba a ellos para que los consideren realmente kena´anitas. Por lo tanto, el pueblo de Israel rogó al Eterno que los salve de los “kena´anitas” cuando se trataba en realidad de Amalek, y por ello sus ruegos no fueron respondidos. De esto inferimos que aún cuando la persona posea una intención clara, si sus ruegos no son claros y correctos, no serán respondidos.
Y así también se desprende del Talmud (Baba Metzia 106ª) que afirma: Si la persona le encomienda a quien recibe en alquiler su campo que siembre trigo y el otro siembra cebada y se arruinan las cosechas, el arrendatario podrá argumentar que él le indicó que siembre trigo y si lo hubiese hecho no se hubiese arruinado la tierra, pues “D-os hubiese oído mis plegarias porque prospere la siembra de trigo”. Inferimos de este pasaje lo mismo que venimos afirmando.
Y cita un episodio en el que un padre pidió a los rabinos que rueguen por la salud de su hijo que se hallaba gravemente enfermo. Efectivamente su hijo se curó de la enfermedad que lo afectaba sin embargo a los pocos días murió en un accidente automovilístico. En este caso, debía pedir que los sabios rueguen porque el niño se recupere y viva y vida larga, ellos pidieron por la salud del niño y de hecho se curó, pero murió por otra causa.
Obviamente se debe poner suma atención en no expresarse en forma ligera o baja, D-os no lo permita, y explayarse innecesariamente en la plegaria. La misma debe ser expresada en forma sintética, coherente y correcta.
Si se halla en medio de su plegaria y observa que de extenderse perderá de responder kaddish o kedushá, etc. será apropiado que sintetice su plegaria a fin de no perder la “hazará” –repetición de la Tefilá-, etc. Pues incluso en con respecto a “al hanisim” en las festividades de Hanucá y Purim, existen opiniones halájicas que sostienen que es preciso saltear estos párrafos para poder responder el kaddish o la kedushá. Y aún cuando a los efectos halájicos no dictaminamos según esta opinión, esto es debido a que los textos de Hanucá y Purim fueron instituidos por nuestros sabios y son parte del texto de la plegaria en estos días, sin embargo los pedidos personales es apropiado sintetizarlos u obviarlos y así responder la “hazará” o la kedushá de la plegaria.