El Talmud (Pesajim 1106a) afirma: Estudiaron nuestros sabios dice el versículo- Recuerda el día de Shabbat para santificarlo (Shemot 20) es preciso recordarlo sobre el vino, en su entrad;. Signlifica, que es un precepto activo de la Tora santificar el día de Shabbat verbalmente en su ingreso. Esta santificación verbal se realiza por medio de alabanzas y expresando la santidad del Shabbat. Los integrantes de la gran asamblea (en la construcción del segundo Templo de Jerusalén aprox. 300 años antes de la era común) instituyeron el texto del Kiddush que recitamos en Shabbat a ser pronunciado sobre un vaso de vino (talmud Berajot 33ª).
Nuestros sabios, fundamentaron esta institución rabínica, o sea pronunciar el Kiddush sobre un vaso de vino, en el versículo que dice: Lo recordará como el vino del Líbano, y está dicho asimismo: Recordemos tus cariños más que el vino. Debido a estas referencias es que instituyeron el precepto rabínico de santificar el Shabbat con un vaso de vino.
Al terminar el Kiddush, es preciso beber del vino una cantidad equivalente a la mayoría de un reviit -0.86 ml, la cantidad que resulta de la suma de las letras de la palabra cos, vaso en hebreo-. Esta cantidad se traduce en 0.44 ml. Algunas opiniones sostienen que el reviit equivale a 0.81 ml y así debe dictaminarse a los efectos halájicos. Debe beberse de un solo sorbo
En caso que no posea vino o el mismo perjudica su salud, podrá pronunciar el Kiddush sobre el pan. En este caso, realizará la netilat yadaim –lavado ritual de manos- y posteriormente recitará el texto del Kiddush, y en lugar de pronunciar la bendición sobre el vino pronunciará la bendición sobre el pan, o sea “hamotzi lehem min haaretz”. Si posee vino pero no puede beber la cantidad requerida para el Kiddush, la mayoría de un reviit, podrá recitar el Kiddush y probar el vino y posteriormente otro de los integrantes de la familia completará la cantidad necesaria.
Escriben la autoridades halájicas que es sumamente apropiado al llegar a la casa de la sinagoga el viernes por la noche y realizar el Kiddush en forma inmediata, pues así se infiere de la afirmación rabínica que dice es preciso recordar el Shabbat sobre el vino “en su ingreso”, o sea realizar el Kiddush lo más inmediato posible al ingreso del Shabbat. Existen otros motivos para este proceder por lo que no se debe retrasar el recitado del Kiddush al regresar de la sinagoga.
Por lo tanto, es apropiado que señalar a la gente de la casa que agilicen la preparación de la mesa la noche del Sahbbat de manera que la misma se halle preparada al regresar del templo.
De todas formas, si por algún motivo las mujeres o los integrantes de la familia no pudieron preparar la mesa, debe poner sumo cuidado en no alterarse y reaccionar en forma nerviosa sino guardar la compostura y hablarles con serenidad, pues la ira innecesaria es un pecado sumamente grave, especialmente el día de Shabbat en el que hay que cuidarse mucho de no enojarse.
Se acostumbra decir previo al Kiddush Shalom Alejem Malaje Hasharet, lo cual representa un saludo a los ángeles que acompañan a la persona en su salida del templo la noche de Shabbat. En el texto de Shalom Alejem es preciso decir Melej Malje Hamelajim y no como erróneamente dicen algunos Mimelej Malje Hamelajim. Posteriormente se recita el Eshet Hail –capítulo final de Mishle que ensalza a la mujer virtuosa- y finalmente se pronuncia el Kiddush.