Pregunta: Tras haber aclarado en entregas anteriores que hay quienes acostumbran realizar un giro hacia la derecha y otro hacia la izquierda en momentos en que pronuncian la frase Iamin Usmol Tifrotzi en el cántico de Lejá Dodi al recibir el Shabbat exponiendo que dicha costumbre no posee fundamento halájicos por lo que se debe suprimir, precisamos puntualizar si la inclinación y los giros hacia la derecha e izquierda que se llevan a cabo al finalizar la “Amidá” son procedentes? Asimismo si es preciso girar hacia la derecha e izquierda al pronunciar la frase “Vekará Ze el Ze Veamar” de la “Kedushá” –santificación incluida en la Amidá?
Respuesta: Es real que existen diversas costumbres infiltradas en las comunidades que provienen del populacho que no posee suficientes conocimientos, se trata de costumbres que es preciso abolir. Sin embargo, las costumbres que la gente ha asumido y que poseen cierto fundamento e incluso fueron asumidas por Talmide Hajamim –eruditos- e incluso fueron instituidas con el conocimientos de los grandes sabios, deben continuarse ya que las costumbres se convierten en ley.
Con respecto a la costumbre de inclinarse y retroceder tres pasos cuando se dice el “Osé Shalom Bimbromav…” al finalizar la Amidá, se halla explícita en el Talmud (Yoma 53ª) donde se indica que tras finalizar la frase “Yhiu Leratzon… “ al finalizar la Amidá se debe inclinar (como todas las inclinaciones que se realizan en Modim, etc.) y cuando se inclina se deben realizar los tres pasos inclinado, y así lo dictamina el Shuljan Aruj cap. 123.
Tras efectuar estos tres pasos hacia atrás, estando aún inclinado se pronuncian las palabras “Osé Shalom Bimbromav” realizando un giro hacia la izquierda. Posteriormente, para completar la frase, al pronunciar las palabras “Hu Berajamav Iaasé Shalom Alenu” se inclinará hacia la derecha y se finaliza pronunciando “Ve´al kol Amó Israel Veimrú, Amen” inclinándose hacia el frente, como lo hace el súbdito que se despide de su amo.
Las palabras finales “Veimrú Amen” -y responderán Amén- se refieren a los ángeles guardianes de la persona que atienden su plegaria.
No se debe pronunciar esta frase, “Osé Shalom…” mientras retrocede, como suelen hacerlo muchas personas, sino primero es preciso inclinarse y en esa posición retroceder, y sólo entonces tras finalizar los tres pasos pronuncia el “Osé Shalom”.
En relación a los giros hacia la izquierda y la derecha que se acostumbra realizar en momentos en que se pronuncia la frase “Vekará Ze el Ze Veamar” de la “Kedushá”, muchas grandes autoridades rabínicas no comparten esta costumbre, de todas formas la misma pueden conservarse aún cuando no tiene sustento en la literatura halájica ni en la kabalísitica, pues se trata de un simbolismo de lo que realizan los ángeles que se citan en la “Keduchá”. Por lo tanto, es aceptable conservar esta costumbre; y se dirige suavemente hacia la izquierda y la derecha al pronunciar la frase “Vekará Ze el Ze”. Y así acostumbró hacerlo estos últimos años nuestro maestro Rabí Ovadiá Yosef, Shelit”a.
Para quienes conservan esta costumbre, es preciso señalar que existe una diferencia entre las inclinaciones que se practican al final de la Amidá, en las que se comienza por el lado izquierdo, ya que la divinidad se halla frente a la persona y por lo tanto se debe comenzar reverenciado la derecha dela divinidad, y las que se llevan a cabo en la “Kedushá” en las que se imita el accionar de los ángeles quienes se reverencian entre sí comenzando por la derecha.
En síntesis, al finalizar la “Amidá” es preciso inclinarse hacia retroceder los tres pasos estando aún inclinado y solo después pronunciar el “Osé Shalom Bimbromav…” inclinándose hacia la izquierda y la derecha como aclaramos más arriba, terminado inclinado hacia el frente como lo hace un esclavo con su amo. Sólo después podrá erguirse.
Quienes acostumbran voltearse hacia la derecha e izquierda en la frase “Vekará Ze el Ze Veamar” de la Kedushá, comenzarán por el lado derecho y continuarán hacia la izquierda.