La bendición de Asher Yatzar, se pronuncia posterior al lavado de manos que se realiza después de la evacuación personal.
El Talmud (Berajot 46ª) establece que todas las bendiciones comienzan con la palabra “baruj” (el motivo de lo mismo no es parte de este contexto). Por ello, surge la pregunta con respecto a las bendiciones Elohay Neshama que pronunciamos en las mañanas (las cuales deben ser pronunciadas tanto por los hombre como por las mujeres, como aclaramos en su lugar) por qué motivo las mismas no comienzan con la palabra Baruj. Esccribe el Ro”sh (s. XIV) que la misma debe ser pronunciada en forma inmediata a la berajá de Asher Yatzar posterior a la evacuación matutina, como si se tratara de una continuación de esta, que sí comienza con la palabra Baruj. Sin embargo escribe el Ba”h (Rabí Yoel Sirkes z”l s. XVI) que la intención del Ro”sh no es que existe una obligación halájica de pronunciarlas seguidamente, sino que es aconsejable hacerlo de esa forma.
En principio, según la halajá no es necesario pronunciar estas bendiciones en forma seguida, según lo declaran los Tosafot (Berajot Ib.): ¿Por qué la bendición de Elohay Neshama no comienza con la palabra Baruj como todas las bendiciones, teniendo en cuenta que no se considera una continuidad de la bendición Asher Yatzar, por ejemplo no si no evacuó (por lo tanto no pronuncia la bendición Asher Yatzar, y sí lo hace con Elohay Neshamá)? Debemos entender que debido a que no se trata sino de una alabanza (no es básicamente una bendición sino una alabanza), no comienza con Baruj como todas las demás bendiciones.
Así lo legislan el Tur y Maran en su Shuljan Aruj donde escribe: La bendición de Elohay Neshamá no comienza con Baruj pues se trata de una alabanza (o sea no es una bendición formal como la que se pronuncia al colocarse los Tefilín, por ejemplo, al ingerir alimentos, etc.) y las alabanzas no comienzan con la palabra Baruj.
Así también escribe Rabbí Ovadiá Yosef, Shlit”a, sin embargo cita la opinión de otros comentaristas así como la de los Mekubbalim –cabalistas- que sostienen que ambas bendiciones deben pronunciarse seguidamente y por lo tanto, escribe, es apropiado pronunciar estas bendiciones en forma seguida para tener en cuenta esta opinión.