Pregunta: Soy esposa de un Cohen y me acaban de anunciar que estoy embarazada ¿puedo ingresar a un hospital para practicarme los exámenes pertinentes?
Respuesta: Está escrito en el versículo Y dirás a los Cohanim, hijos de Aharón, por el muerto no se impurificarán en su pueblo, de aquí aprendemos que los varones Cohanim no pueden impurificarse con un muerto. Y así como el Cohen tiene prohibido tocar un muerto, tiene prohibido permanecer bajo un mismo techo con éste, por ello, el Cohen no debe ingresar innecesariamente a un hospital si en el mismo hay un cadáver, pues ello los impurificaría de acuerdo a lo que está escrito en la Torá.
De allí, que aparentemente una mujer esposa de Cohen embarazada tendría prohibido permanecer bajo un mismo techo con un muerto, y por este mismo motivo no debería ingresar en un hospital.
Sin embargo, escribe en la obra Rokeah cap. 315, que una mujer embarazada puede permanecer bajo un mismo techo con un muerto, pues existe una doble duda –safek sefeka-, en principio es probable que el feto no nazca vivo o lo aborte; y segundo, puede tratarse de una mujer y por lo tanto no se halla encomendada evitar impurificarse.
Concluimos, que la mujer embarazada esposa de un Cohen tiene permitido ingresar a un hospital sin ninguna restricción, pues por un lado muchos embarazos no llegan a buen término, y por otro lado existe un alto porcentaje de mujeres que dan a luz niñas por lo que no existe ninguna prohibición.
A partir de lo anterior, debemos analizar si es apropiado sugerirle a la mujer que evite conocer el sexo del feto por medio de una ecografía, pues si de la misma surge que está embarazada de un varón queda eliminada una de las dudas que le hacían factible ingresar a un hospital y por lo tanto no podría ingresar al mismo innecesariamente.
Sin embargo, muchas autoridades rabínicas sostienen que aún sin asociar la posibilidad de que el feto sea una mujer, la esposa embarazada del Cohen tiene permitido permanecer bajo un mismo techo con el muerto. Por ello, aún cuando ya se hubiese practicado este examen existe la posibilidad de autorizar que la mujer ingrese a un recito en el que hay un muerto, aún cuando es prácticamente seguro que el feto que carga es un varón. Y así lo dictaminó Rabí Yaacob Israel Fisher z”l, pues este tipo de exámenes no brindan certeza absoluta sobre el sexo del feto y por lo tanto continúa existiendo la posibilidad de que se trate de una mujer. Por ello, podría ingresar a un hospital aún si se practicó este examen. Sin embargo, el mismo Rab. Fisher no autorizó el ingreso de la mujer al hospital sino cuando ella misma necesita concurrir al mismo para sus exámenes o controles, pues teniendo en cuenta que ella desea tratarse en un determinado hospital, no necesariamente debe dirigirse a un centro especializado en maternidad que se halla más lejos y en el que las posibilidades de que haya un muerto son prácticamente inexistentes y puede concurrir al hospital que desee ya que se trata de una situación de riesgo de vida –pikuah nefesh-.
Por lo tanto, en principio es apropiado sugerirle a la esposa de un Cohen embarazada que no se practique un examen para conocer el sexo del bebe, para evitar las dudas halájicas que impondrían la prohibición de ingresar al hospital, especialmente si desea ingresar al hospital sin que medie una necesidad imperiosa para hacerlo, por ej. para visitar una amiga, ya que si conoce el sexo del bebe es mucho más difícil autorizarlo.
En síntesis, la esposa de un Cohen embarazada tiene permitido ingresar a un recito en el que hay un muerto, por ello puede ingresar a un hospital aún cuando no tenga una necesidad imperiosa de hacerlo. Es adecuado sugerirle a la esposa de un Cohen que no se practique estudios para conocer el sexo del bebe, a fin de evitar las dudas halájicas arriba planteadas.