En la halajá anterior explicamos que quien se encuentra en la playa y desea comer pan, no puede tomar agua del mar con un recipiente para realizar Netilat Yadáim, ya que el agua salada del mar es inválida para Netilá.
Inmersión de las manos en agua de manantial, mar o mikvé
Todo esto aplica respecto a la Netilat Yadáim con recipiente, pero existe otra forma de purificar las manos para comer pan: mediante la "inmersión de las manos" (Tevilat Yadáim). Es decir, sumergiendo las manos directamente en el agua del mar, sin traspasar el agua a un recipiente.
Por ejemplo, una persona que se encuentra cerca de un manantial de agua no necesita realizar la netilá con un recipiente específicamente, aunque el agua sea dulce, sino que puede sumergir sus manos en el agua del manantial e inmediatamente después puede tocar y comer el pan.
De igual manera, quien se encuentra cerca del mar, a pesar de que el agua que hay en él sea salada, de todos modos tiene permitido acercarse un poco al mar y sumergir sus manos dentro del agua marina. Con esto cumple con su obligación de inmersión de manos para la comida.
La misma regla aplica para quien tiene a su disposición una mikvé: puede sumergir sus manos en las aguas de la mikvé y cumple con ello la obligación de purificar sus manos, al igual que quien realiza la netilá con un recipiente. Incluso si el agua no es apta para beber —por ejemplo, si le pusieron mucho cloro para mantenerla limpia—, de todas formas es apta y válida para sumergir las manos en ella.
Quien sumerge sus manos, ¿cuántas veces debe sumergirlas y qué bendición recita? Quien sumerge sus manos no necesita sumergirlas varias veces en el agua como acostumbrarnos a hacer en Netilat Yadaim, sino que le basta con sumergirlas una sola vez y nada más.
Quien sumerge sus manos en el agua recita la bendición "al netilat yadáim", tal como se establece para quien realiza la Netilá desde un recipiente, y no debe decir "al tevilat yadáim". (Todo esto está explicado en el Shulján Aruj, sección 159). No obstante, si se equivocó y bendijo "al tevilat yadáim" o "al shetifat yadáim", ha cumplido con su obligación (libro Halajá Berurá, al final de dicha sección).