Halajá para lunes 5 Tammuz 5782 4 julio 2022              

ÉSTA HALAJÁ SE EDITA PARA LA ELEVACIÓN DEL ALMA DE

HAJAM YOM TOV YEDID HALEVY BEN ZAKIE Z"L

NEW YORK

Fecha de la Halajá: 5 Tammuz 5782 4 julio 2022

Categoría: General


LA GRAVEDAD DE LA ADULACIÓN

En la Mishná en el Tratado Sota (41a) aprendimos que una vez cada siete años, en la salida del año de Shemitá, se observaba la mitzvá de "la congregación", en la Fiesta de Sucot, cuando todo Israel, hombres, mujeres y niños, llegan a Jerusalén y escuchan al rey leer la Torá. Y con la ayuda de Dios, si somos bendecidos porque el Mashiaj pronto vendrá, entonces el próximo año (5783), el mandamiento de la "congregación" se llevará a cabo el primer día de la semana de Sucot.

Y así estudiamos en la Mishná, con respecto al orden de lectura del rollo de la Torá:

El jazan Hakneset (gabai) toma el libro y se lo entrega al principal del Kneset. Y él se lo entrega al suplente del Cohen Gadol, quien a su vez se lo entrega al Cohen Gadol y este mismo al rey. El rey se para para recibir la Torá, pero se sienta para leerla. Sin embargo el Rey Agripas leyó parado y por esto, que leyó parado, lo alabaron los sabios. En su lectura, al llegar al versículo “no pondrás sobre ti a un hombre extranjero como rey”, el Rey Agripas comenzó a lagrimear, le dijeron entonces los sabios: ¡No te preocupes Agripas!, eres nuestro hermano. 

Es decir, Agripas, era hijo de una mujer judía, pero su padre era de la simiente de Herodes, quien era esclavo y se apoderó del reino de Israel. Por lo tanto, cuando Agripas estaba leyendo la Torá, el versículo en el que se decía que no se debería nombrar a un rey cuyo padre tiene un linaje no judío, Agripas se conmovió y las lágrimas brotaron de sus ojos, porque sabía que no era digno de reinar, porque su padre no tenía tal linaje. El pueblo le dijo: ¡No te preocupes Agripas!, eres nuestro hermano porque tu madre es judía.

Pero realmente, estaba prohibido nombrar a Agripas como rey sobre Israel, porque era necesario llevar a un judío que también venga de linealmente de padre judío, y por lo tanto, lo que le dijeron: "Tú eres nuestro hermano", fue una adulación para el rey, que realmente no es la voluntad del Santo Bendito sea.

Y así dijeron en la Guemará: Estudiamos en nombre de Rabí Natan: "En el momento en que le dijeron a Agripas: “Tú eres nuestro hermano”, se emitió un duro decreto contra el pueblo de Israel, porque lo halagaron a Agripas".

Y nuestros rabinos se han extendido en la severidad del asunto, que una persona no debe halagar a otra persona por una acción contraria a la voluntad de la Torá. Dice la Guemará: el rabino Eleazar dijo: Todo hombre que tiene esta adulación, trae ira al mundo, y más aún, que sus rezos no son escuchados y se provoca un sufrimiento a sí mismo. Y también se aprendió los midrashim.

Nuestros primeros rabinos del medioevo analizaron, ¿por qué hubo una ira tan grande contra Israel, solo porque halagaron a Agripas? Y nuestros rabinos autores de los Tosafot explicaron que el gran castigo que viene por la adulación es porque una persona que halaga a su amigo por algo que es contra la voluntad de Dios, como halagaron a Agripas, es similar a ir contra la misma voluntad de Dios, “y esto es el castigo de la adulación por una ofensa al Bendito Sea, y finge como que sino le importara el Dios Bendito que ve lo todo los que se hace ".

Hemos aprendido, entonces, que la principal prohibición de la adulación es que una persona halague a una persona que peca, y por ejemplo, una persona alabe a su amigo que es un hombre de negocios exitoso, aunque sepa que su amigo se dedica a cosas prohibidas, y eso es una adulación prohibida. Y también un hombre que alaba a algún hombre público, aunque es malvado, tiene en ello adulación, ignora el honor del Bendito, y rinde homenaje a aquellos que lo enojan.

Sin embargo, hay una reserva en esto, presentada por Maran Rabbeinu Ovadia Yosef en su libro Anaf Etz Avot (Amud Katsav), en nombre del genio Maharash Algazi en un libro Meulefet Sefirim, que no es prohibido halagar a los malvados cuando vienen para acercarse a la Torá. (Ver la responsa Ibia Omer (tomo 2 O.H. Siman 15). Por lo tanto, a veces, cuando es necesario, está permitido halagar incluso a una persona que es pecadora, porque al hacerlo podrán acercarla a la Torá. Pero, por supuesto, incluso en un asunto así, uno no debería realmente elogiarlo por las cosas prohibidas que hace.

En resumen: los malvados no deben ser halagados. Y cuando uno adula a los malvados con algo que está en contra de la voluntad de Dios, es una prohibición muy severa, y como dijeron (ibid. En la Guemará), el grupo de aduladores, no verán el rostro de la Shejiná.

< <Halajá anterior Próxima Halacha> >

Pregunta al Rav