Fecha de la Halajá: 4 Shevat 5783 26 enero 2023
Estudiamos en el Talmud (Berajot 40ª) Sobre los frutos del árbol debe pronunciar la bendición “boré peri haetz”; sobre los frutos de la tierra debe pronunciar la bendición “boré perí haadamá”. Y agrega el Talmud, si sobre los frutos del árbol pronuncia por error la bendición ”boré peri haadama”, la misma es válida; si, a la inversa, sobre un fruto de la tierra pronuncia la bendición “boré perí haetz” esta bendición no es válida; la bendición “sheacol nihiya bidbaró” es válida en todos los casos.
O sea, si la persona por error pronuncia la bendición de “haadamá” –frutos de la tierra- sobre una naranja, la bendición es válida pues en definitiva incluso los árboles frutales también crecen de la tierra. Sin embargo, si pronuncia la bendición “haetz” –frutos del árbol- sobre una verdura su bendición no es válida y debe repetirla, pues la palabra “haetz”, árbol, no incluye un producto de la tierra como las verduras. Y sobre cualquier alimento, si pronuncia la bendición de “sheacol” su bendición es válida pues se trata de una bendición genérica “sheacol nihiya bidbaró” –todo fue creado con Su palabra-. Trataron los Rishonim –las primeras autoridades halajicas, s. XI-XV- si esta bendición de “sheacol” eventualmente, en caso de error, podría eximir incluso el pan y el vino, y aún cuando existe divergencia de opiniones, a los efectos halájicos dictamina Maran en el Shuljan Aruj que sí es válida, en caso de error, esta bendición incluso para el pan y el vino.
Y teniendo en cuenta que la bendición de haadamá exime en caso de error a un fruto del árbol, en la actualidad, que existen frutos sobre los que hay dudas si son productos del árbol o de la tierra, se debe dictaminar sobre los mismos la bendición de haadamá. Nuestro maestro, Rabí Ovadia Yosef, z”l, así lo dictamina con respecto a la banana, sobre la que existen divergencias halájicas si debe ser considerada un fruto de árbol o de tierra. Lo mismo aplica para las berenjenas o los ajíes sobre los que asimismo existen discusiones si deben ser considerados fruto de árbol o de la tierra, en todos estos casos debe pronunciarse la bendición de haadamá.