Fecha de la Halajá: 26 Tammuz 5782 25 julio 2022
El Talmud (Berajot 3a) afirma que nuestros sabios enseñan que la noche se divide en tres etapas. Y en cada una de estas etapas –o sea en el cambio que se produce entre ellas-, el Eterno ruge como un león clamando: Ay! De mis hijos, por cuyo pecado he destruido Mi casa, quemé Mi santuario y los he exiliado entre las naciones! Escribe allí el Ro”sh, que es apropiado que cada persona temerosa del Eterno y piadosa en sus actos clame y se lamente en esos momentos por la destrucción del Sagrado Templo, como afirma el versículo: Levántate y canta en la noche, al comienzo de las etapas nocturnas (MIjá 2). Observamos que, de acuerdo a la perspectiva de nuestro Talmud, es adecuado que la persona que se halla despierto clame ante el Eterno por la destrucción del Templo.
Maran, en el Shuljan Aruj (cap. 1 inc. 2), escribe: La persona que madruga para elevar sus plegarias, es apropiado que lo haga en los momentos en que cambian las etapas nocturnas, o sea al cumplirse un tercio de la noche, dos tercios de la noche y al terminar la noche. O sea dividimos la noche en tres etapas, y en el cambio de cada una de ellas es cuando se debe elevar estas plegarias por la destrucción del Templo.
De todas formas, los sabios de Cabbalá escriben que el momento más apropiado para estas plegarias es la medianoche, que es considerado el punto horario ideal para clamar por la destrucción del Templo y el exilio del pueblo judío. Y así se acostumbra en las distintas comunidades del mundo, calculando la medianoche exactamente doce horas después de cumplirse el mediodía. (Estos horarios aparecen habitualmente en los calendarios que se preparan a tales efectos en las comunidades)
En nuestros libros de plegarias –sidurim- aparece el texto exacto a recitar redactado por el Ari z”l. Este texto fue aceptado por todas las comunidades de Israel, tanto ashkenazim como sefaradim y es denominado “Tikun Hatzot” y es apropiado que la persona piadosa y temerosa del Eterno lo recite al cumplirse la medianoche.
Este texto redactado por el Ari z”l, el Tikun Hatzot, se divide en dos partes, una llamada Tikun Rahel y otra Tikun Lea. En ciertas ocasiones no se recita sino el texto de Tikun Lea y se omite el de Tikun Rahel, como por ej. durante el año de Shemitá –año sabático- durante el cual se recita sólo Tikun Lea, todo esto debido a motivos de origen cabalístico. En una próxima entrega continuaremos ampliando el tema y veremos si las mujeres pueden recitar el Tikun Hatzot.