Esta bendición, fue instituida por nuestros sabios cada vez que la persona evacua tras el lavado de manos correspondiente. Se trata de una bendición en agradecimiento al Eterno por permitir que nuestro organismo funcione correctamente.
En principio, este lavado de manos, posterior a la evacuación fisiológica, no requiere un objeto y tres veces alternadas como la netilá matutina. Y así se infiere de lo escrito por Maran en el Shuljan Aruj. Sin embargo, existen autoridades que sostienen que si son necesarias las tres veces, como se desprende del Zohar. Sin embargo el Hid”a, en su obra Majazik Berajá, escribe que en realidad el Zohar se refiere sólo a la netilá matutina, la netilà posterior al baño no requiere sino un lavado de manos. Pero termina el Hid”a diciendo que “hemos observado que nuestros maestros acostumbran lavarse tres veces” y se suma a esta opinión el Shel”a hakadosh quien escribe que se deben realizar tres lavados incluso para la netilá del baño. A los efectos halàjicos, aún cuando no es necesario lavarse tres veces, sino lavarse una vez con el agua del grifo, quien vierte incluso desde el grifo tres veces es considerado un proceder piadoso. Y así suele proceder nuestro maestro Rabi Ovadia Yosef, Shlit”a.
Con respecto a utilizar un objeto, vaso, jarra, etc. Esto no es necesario para esta netilá y las tres veces puede realizarse por medio del grifo de agua corriente lo cual es suficiente. Así lo dictaminan la obra Elia Rabba y el Ben Ish Hay (Vaietzé inc. 5). Y así se infiere de lo escrito por el Hid”a arriba mencionado.
Sin embargo, el gran rabino de Israel en la actualidad, Rabì Shelomo Amar Shlit”a, escribe en su obra Shema Shelomo (tomo 2 cap. 1) que como actitud piadosa incluso esta netilá requiere de un utensilio. Por otro lado, Rabi Meir Mazoz, Shlit”a, escribe que su padre Rabí Matzliaj Mazoz z”l (eximio erudito del siglo pasado, asesinado en Túnez) solía hacer esta netilá tres veces con el agua del grifo y no utilizaba un utensilio. También Rabì David Yosef, Shlit”a, en su obra Halajá Berurá (cap. 127) escribe que no es necesario un objeto para esta netilá y testimonia que vio a su padre, nuestro maestro Rabì Ovadia Yosef, Shlit”a, lavarse las manos tres veces del grifo cuando salia del baño. Asimismo oímos que procede Rabí Shalom Cohen Shlit”a, decano de la Yeshiva Porat Yosef de Jerusalén.
A los efectos halajicos, tras realizar las necesidades fisiológicas es suficiente con lavarse las manos con el agua del grifo (con un mínimo de reviit -86 ml.-). Si puede lavarse tres veces, convoca sobre sí la bendición.