El Talmud (Shabbat 25b), afirma que es un precepto bañarse la víspera de Shabba con agua caliente. Y aún aquellas personas que dedican todo su tiempo al estudio de la Torá, deben tomarse un tiempo para este baño en honor del Shabbat. Es preciso cuidarse de no realizar este baño muy cerca de Shabbat para evitar que eventualmente, D-os no lo permita, se profane el día sagrado, y asimismo para no ingresar al mismo apresurados e intempestivamente.
Y aunque es apropiado bañarse el viernes durante el día para evidenciar que lo está haciendo en honor al Shabbat, escribe el Mordeji que eventualmente podrá hacerlo el jueves por la noche, o incluso durante el día, si no se le posibilita hacerlo el viernes. Y citan esta opinón el Ba”h y el Hid”á y otras autoridades halájicas.
De aquí, que las personas que no poseen termotanques eléctrico, por ej. en Israel donde la mayoría de las casas utilizan energía solar, y el agua no es suficiente para todos los integrantes de la casa, se pueden bañar a los niños el jueves por la noche y los adultos se bañarán el viernes en el día.
Lo mismo aplica para las personas que deben cortarse el cabello, rasurarse la barba o cortarse la uñas, deben tratar de hacerlo lo más cerca posible al Shabbat, o sea el viernes, de no poder hacerlo el viernes lo harán el jueves, como explicamos respecto al baño.
Con respecto al corte de las uñas, escribe Ram”a en nombre del Abudarham, que no deben cortarse en forma consecutiva pues lo mismo conlleva peligro para la persona, sino debe guardarse un orden a específico a saber: anular, índice, mayor, meñique y pulgar en la mano izquierda; y en la mano derecha el orden siguiente: índice, anular, pulgar, mayor y meñique. Y citan esta práctica muchas autoridades rabínicas como digna de adoptarse.
Sin embargo, escribe el Hid”a que, según el Ari z”l quien no ignoraba ningún secreto de la Torá, no tenía en cuenta esta práctica y se cortaba las uñas en forma consecutiva. También se cortaba las uñas de las manos y los pies el mismo día, aún cuando algunas autoridades rabínicas escribieron que debe evitarse hacerlo el mismo día. Y si el Ari z”l no tuvo en cuenta estas advertencias, evidentemente no existe ningún peligro en dichas prácticas.
Por ello es que nuestra costumbre es cortarnos las uñas en forma consecutiva e incluso las uñas de los pies y las manos el mismo día.
En síntesis, es un precepto bañarse en honor al Shabbat. Este baño debe realizarse lo más cercano posible al Shabbat, o se el viernes; de no poder hacerlo el viernes se bañará el jueves por la noche o incluso durante el día. Asimismo es un precepto cortarse las uñas de las manos y los pies el viernes en honor al Shabbat y no seguimos ningún orden especifico sino las cortamos en forma consecutiva y el mismo día.