Está escrito en la Torá: Recuerda el día de Shabbat para santificarlo, seis días trabajarás y harás todos tus oficios y el día séptimo descanso para el Eterno, tu D-os, no harás ningún trabajo. Pues en seis días hizo el Eterno los cielos y la tierra y descansó el séptimo. Por ello bendijo el Eterno el día de Shabbat y lo santificó (Shemot 20). La Torá reitera doce veces la observancia del Shabbat, pues es un principio de nuestra fe la creación del mundo por medio del Eterno. Nuestros sabios afirman que la persona que observa el Shabbat es considerado como si guardara toda la Torá, y por el contrario, quien lo profana es considerado como si profanara toda la Torá, y esto debido a lo que acabamos de afirmar, pues el Shabbat es fundamento de nuestra fe en el Eterno.
Todas las prohibiciones de Shabbat básicas de Shabbat (39) son denominadas “abot”, o sea principales, y a su vez cada una de ellas posee “toledot” o sea actividades derivadas. Como ejemplo, podemos citar la prohibición de “bone”, construir, la cual fundamentalmente se refiere a la construcción de una casa, y como “toledá” o actividad derivada tenemos al cuajado de la leche para producir queso, pues al aunar distintas partículas en una sola unidad se asemeja a una construcción, lo cual está prohibido en Shabbat (ver producción de hielo en Shabbat).
Estos trabajos principales o “abot” prohibidos en Shabbat son 39 y aparecen en el tratado de Shabbat 73ª.
Comienza la enumeración de estas actividades prohibidas con la prohibición de “zorea” la cual incluye toda acción destinada al crecimiento de un vegetal, como por ejemplo plantar una semilla o podar un árbol para permitir un mejor crecimiento, etc. Y el Talmud (Moed Katan 2b) afirma que el riego de vegetales es asimismo un derivado de la prohibición de plantar, pues el riego permite el crecimiento del vegetal. Es apropiado advertir en este contexto que las personas que comen en un jardín o huerto deben poner atención en no lavarse las manos sobre la grama o verter un líquido sobre las mismas, pues de esta forma estaría regando su huerto o jardín, y aún cuando no sea esa su intención, de hecho lo está haciendo.
Escribe Maran, en su obra Bet Yosef en nombre del Sefer Hateruma que es apropiado abstenerse en Shabbat de comer en lugares de tierra o hierbas, pues es difícil cuidarse de que no caiga líquido sobre el pasto y de esta forma estaría regando.