En las halajot anteriores explicamos la norma principal sobre la prohibición del stam yain (vino de gentiles): que nuestros sabios decretaron que el vino de los gentiles, o el vino que fue tocado por un gentil, está prohibido para el consumo de un judío. Y hay casos en los que también está prohibido para el disfrute, no solo para beber.
Una persona que no cumple los preceptos
Con respecto a una persona que no observa la Torá y los preceptos, e incluye a alguien que tampoco guarda el Shabat, se explica en las palabras de nuestros sabios que una persona así es considerada un "israel apóstata" (mumar). Y el estatus legal de un israel apóstata respecto al "vino de libación" es idéntico al estatus de un gentil que tocó el vino, prohibiéndolo para el consumo tal como explicamos.
"Apóstata por rebeldía " frente a "Apóstata por deseo"
Sin embargo, se explica en los poskim que existen dos tipos de israel apóstata. El primero es un judío que menosprecia uno de los preceptos de la Torá y lo hace "por rebeldía", es decir, para rebelarse contra Dios. El segundo tipo es un judío que menosprecia uno de los preceptos, pero no lo hace en abierta rebelión por despecho, sino "por deseo", es decir, para satisfacer los deseos de su corazón.
Aquellos que no observan la Torá y los preceptos en nuestros tiempos, la gran mayoría de ellos no son considerados apóstatas "por rebeldía". Puesto que hoy en día la gran mayoría de quienes violan el Shabat provienen de aquellos que se equivocaron debido a sus padres, quienes los educaron con una educación deficiente, y ni siquiera son conscientes de la gravedad de sus acciones, por lo que no corresponde considerarlos apóstatas "por rebeldías".
"Transgresor del Shabat por deseo"
A pesar de lo anterior, respecto a una persona que viola el Shabat, la norma es que un judío que transgrede el Shabat tiene el mismo estatus legal que un gentil. Y aunque no viola el Shabat sino debido a la educación que recibió y cosas similares, de todos modos, dado que el pecado de profanar el Shabat es más grave que el resto de los pecados —porque al violar el Shabat la persona demuestra por sí misma que no cree en la Creación del mundo—, por esa razón prohíbe el vino que toca. Y aunque mantiene su santidad (la santidad de Israel, ya que un israelita que pecó sigue siendo judío), de todos modos, por el momento, hasta que todo el Israel retorne en teshuvá con la ayuda de Dios, su estatus en lo referente al vino de libación es igual al de un gentil.
Profanación pública del Shabat
Por supuesto, esta severa restricción aplica exclusivamente a un judío que viola el Shabat realizando las labores prohibidas por la Torá. Asimismo, se trata específicamente de un caso en el que profanó el Shabat en público. Pero si lo profanó en secreto, no es considerado un apóstata con respecto a las leyes del vino de libación. No obstante, aquellos transgresores del Shabat de nuestros tiempos, la mayoría profana el Shabat viajando en vehículos por las carreteras, por lo que entran en la categoría de "transgresores del Shabat en público", y por lo tanto prohíben el vino con su contacto.
La Halajá en la práctica
A partir de esto, en cuanto a la norma práctica, se desprende que un judío que transgrede el Shabat y sirve vino en la copa de otro judío, dicho vino queda prohibido para beber, bajo la misma ley del vino de libación que se prohíbe si lo sirve un gentil. Por lo tanto, aquellos que van a comer y beber a restaurantes deben tener mucho cuidado de no permitir que un camarero judío que no guarda el Shabat les sirva vino, ya que con ello el vino que está en la copa queda prohibido para beber.
Sin embargo, si el camarero no sirvió el vino, sino que solo abrió la botella, el vino que está dentro de la botella no se prohíbe para beber. Asimismo, si sirvió vino, no se prohíbe todo el vino de la botella, sino únicamente el vino que vertió dentro de la copa.
El transgresor del Shabat que hace el Kiddush
El gaón rabí Yaakov Ettlinger escribió en sus responsa Binyan Tzion HaHadashot que, aunque según el riguroso dictamen legal un apóstata que viola el Shabat prohíbe el vino con su contacto, sin embargo, parece que aquellos judíos de nuestros tiempos que rezan el servicio de Shabat, hacen el Kiddush y luego van a transgredirlo, no prohíben el vino con su contacto. Puesto que todo el fundamento por el cual quien viola el Shabat es considerado como un gentil se debe a que mediante la profanación del Shabat aparenta ser un hereje respecto a la Creación del mundo, considerándosele como alguien que no cumple toda la Torá; pero alguien que pronuncia explícitamente con su boca "Y se acabaron los cielos y la tierra" (el texto del Kiddush), no puede ser considerado un hereje, por lo que no prohíbe el vino con su contacto.
Muchos poskim concordaron con su opinión, aunque otros discrepan. Nuestro maestro, el rabino Ovadia Yosef, z.l., escribió que quien es permisivo en este asunto tiene en qué apoyarse.
En resumen:
- El vino tocado por un judío que profana públicamente el Shabat tiene el estatus de vino de libación. Por esta razón, en las bodegas con certificación kosher se extrema rigurosamente que todo el proceso de producción del vino sea realizado exclusiva y únicamente por trabajadores que guardan el Shabat.
- Si un judío que no guarda el Shabat sirvió vino en una copa, el vino de la copa queda prohibido para beber; pero el resto del vino de la botella es apto para beber y no se prohíbe en absoluto.
- Algunos opinan que si el transgresor del Shabat reza el servicio de Shabat y pronuncia el Kiddush, no es considerado un gentil y no prohíbe el vino con su contacto (mientras que otros discrepan). Aquel que adopta una postura permisiva en este asunto tiene un fundamento válido en el que apoyarse.