Pregunta: ¿Se pueden introducir en los cánticos o Salmos, alabanzas que no fueron instituidas en la Tefilá?
Respuesta: Ya hemos aclarado en la entrega anterior que está prohibido agregar alabanzas a las instituidas por nuestros sabios en la Tefilá, es decir: Hael Hagadol Haguibor VeHanora –D-os el Grande, el Poderoso y el Temible-, e incluso se consideraría un desprecio hacia el Eterno hacerlo pues estaríamos limitando las alabanzas a lo que simplemente podemos expresar.
Es opinión de Rabbenu Itzjak –Tosafot s. XII- que ésta prohibición rige exclusivamente para la Tefilá, sin embargo el hombre puede utilizar todo tipo de alabanzas al Eterno en los cánticos y Salmos que compone, y adhieren a esta opinión otras numerosas autoridades rabínicas. De acuerdo a esto, podemos comprender cómo los grandes poetas del pueblo de Israel, Rabí Abraham Ibn Haezra z”l, Rabí Yehuda Halevy z”l, Rabí Shlomo Ibn Gabirol z”l etc. introdujeron en sus versos numerosas alabanzas al Eterno, pues lo hicieron en sus poemas o versos y no en la Tefilá.
Sin embargo, de los dictámenes de Ramba”m podemos inferir que está prohibido alabar al Eterno por sobre las alabanzas que utilizaron nuestros sabios incluso en los cánticos y poemas que la personas compone particularmente fuera del texto de la Tefilá. De todas formas, y según testimoniara Maran, es nuestra costumbre recitar los versos de Rabí Abraham Ibn Haezra z”l aún cuando contienen distintas alabanzas, pues asumimos a los efectos halájicos la opinión de Rabbenu Itzjak arriba citada.
Existe otra opinión al respecto y es la de Rabbenu Yona y el Ritb”a –s. XIII y XIV- la cual es sumamente sensata. Ellos sostienen que la prohibición de agregar a las alabanzas del Eterno rige exclusivamente para los nombres o adjetivos con que se quiere ensalzar al Eterno, por ej. El Sabio, el Magnífico, et. Sin embargo, si se desea destacar las maravillas con que D-os conduce al mundo, por ej. Sus milagros y Sus designios en la conducción del mundo, no existe prohibición alguna. Algunos sostienen que incluso ésta es la opinión de Ramba”m (Y así es acostumbrado proceder, fuera de los textos de la Tefilá, cuando se componen versos o poemas de alabanzas a D-os)
De todas formas, también para esta opinión está prohibido incrementar en las primeras bendiciones de la Tefilá sobre las alabanzas que instituyeron nuestros sabios, pues se estaría alterando el texto originalmente establecido lo cual está prohibido absolutamente.
(Es importante señalar, que la persona debe ser sumamente cuidadosa al expresarse ante el Eterno, incluso en sus pedidos y súplicas, pues un error en la expresión puede acarrear graves consecuencias para su persona, como ya se explayaron sobre este particular distintas autoridades rabínicas. En la actualidad, algunos autores se expresan del Eterno en forma atrevida, utilizando expresiones comunes o burdas, lo cual constituye una falta de respeto por lo que aún cuando su intención pueda ser loable sus expresiones no lo son)
De todas formas, y como opinión unánime, podemos afirmar que si la persona desea utilizar alabanzas al Eterno más allá de las que instituyeron nuestros sabios en la Tefilá, debe utilizar el lenguaje que aparece en los versículos y no utilizar denominaciones totalmente nuevas. Y así lo afirmó Maran en el Shuljan Aruj donde señala que la persona que desea alabar al Eterno debe hacerlo utilizando versículo para tal fin.
En conclusión, en las tres primeras bendiciones de la Tefilá no se deben agregar ningún tipo de alabanzas pues se estaría alterando el texto de la oración lo cual está absolutamente prohibido. Fuera de las oraciones, en los cánticos o Salmos que compusieron los grandes poetas y rabinos de Israel se pueden utilizar las alabanzas que en ellos aparecen. Y así es la costumbre establecida. De todas formas, como hemos aclarado, si la persona desea explayarse en elogios hacia el Eterno debe utilizar preferentemente expresiones que aparecen en los versículos del Tana”j.