Halajá para lunes 16 Elul 5779 16 septiembre 2019              

ÉSTA HALAJÁ SE EDITA PARA LA ELEVACIÓN DEL ALMA DE

HAJAM YOM TOV YEDID HALEVY BEN ZAKIE Z"L

NEW YORK

Fecha de la Halajá: 16 Elul 5779 16 septiembre 2019

Categoría: Teshubá


EL ROBO, PRINCIPAL FISCAL

Como vimos anteriormente, aún cuando el día de Quipur expía la mayoría de los pecados, los pecados entre los hombres no son se expían este día a menos que se pidan las disculpas necesarias.

Indudablemente aun cuando es necesario disculparse con el compañero por todas las conductas negativas contra él, el robo es un pecado especialmente grave pues, como dicen los sabios (Midrash Vaikra Rabba 33) “en un barril lleno de pecados el robo es el que primero acusa” y no permite que sean recibidas las plegarias. O sea que aún cuando la persona haya cometido muchos pecados el robo es el que lo acusa primero.

Y justamente el pecado de robo es muy común entre las personas que incurren en él incluso involuntariamente. Así, muchos hombres de trabajo o profesionales con temor a D-os, estudiosos de la Torá y respetuosos de los rabinos, asumen conductas que vulneran el dinero de los otros incorrectamente. Y así afirma el Talmud (Baba Batra 165) Así dijo rabí Yehuda en nombre de Rab, la mayoría de las personas trasgreden el pecado de robar, una minoría pecados sexuales y todos pecan en el “lashon hara” –calumnia-
Y dice nuestro maestro Rabí Ovadia Yosef, z”l, (Hazon Ovadia sobre las altas festividades folio 240) que la persona que recurre a un tribunal civil, judío o gentil, que no juzgan según las leyes de la Torá y le expropia a su compañero un bien o dinero según lo dictaminado por este tribunal, por ejemplo si reclama parte de la herencia de su suegro para su esposa de los hermanos de esta y el tribunal le concede una parte, en contra de lo que dispone la sagrada Ley de la Torá que las mujeres no reciben parte de la herencia (ya vimos oportunamente que pueden recibir una suma compensatoria pero no parte proporcional de la herencia), todo lo que obtienen de ese modo es considerado “guezel” –robo- y por lo tanto deben reintegrarlo totalmente.

Y lo mismo aplica para todos las diferencia monetarias que tenga contra su compañero, deben evacuarlas con una autoridad rabínica competente y no arrogarse a sí mismo la capacidad de decidir ya que nadie ve sus propias culpas (Shabbat 119). Por lo tanto, aún cuando el otro no lo demande debe recurrir a una autoridad rabínica para evitar los malos entendidos y las dudas, como dice el Talmiud (Abot 1)”Has para ti un maestro y evita las dudas”

Dice el Talmud (Taanit 7) que las lluvias dejan de caer por el pecado del “guezel” –robo-. Pregunta el Talmud “como se puede resarcir esto” y responde “por medio de la plegaria”. Explica nuestro maestro Rabí Ovadia Yosef, z”l, trayendo a colación lo que escribiera Rab. Arie Leib de Metz (juez de la citada ciudad hace aprox. 200 años) que aún cuando ya reintegró lo que sustrajo incorrectamente, debe incrementar sus tefilot –plegarias- y retractarse para que su consternación se aceptada. Escribe el Talmud (Guitín 16) que la persona que cometió guezel y lo confiesa pero no se retracta de todo corazón, es como aquel que se sumerge en el baño ritual asiendo un reptil en su mano (nunca dejará de estar impuro).

Y así dice el Talmud Yerushalmi (al comienzo del capítulo 2 del tratado de Taanit) en nombre de Rabí Aba, dice el versículo “Alcemos nuestros corazones hacia el nuestras manos, D-os, el Eterno está en los cielos”, es decir alcemos nuestros corazones para ver si nuestras manos están limpias y sólo después podremos elevar nuestras plegarias al cielo, y clamarle a D-os.

Por lo tanto es un sagrado deber durante estos días previos a las altas festividades revisar nuestra conducta para eliminar cualquier posibilidad de guezel que hayamos cometido incluso involuntariamente para poder después dirigirnos a D-os en nuestras plegarias.

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