Halajá para martes 14 Cheshvan 5780 12 noviembre 2019              

ÉSTA HALAJÁ SE EDITA PARA LA ELEVACIÓN DEL ALMA DE

HAJAM YOM TOV YEDID HALEVY BEN ZAKIE Z"L

NEW YORK

Fecha de la Halajá: 14 Cheshvan 5780 12 noviembre 2019

Categoría: General


EL MÉRITO DE LA TORA

Pregunta: Se pueden convenir con un erudito, por medio de una suma de dinero adquirir o compartir el mérito del estudio de Torá al que se dedica?

Respuesta: Es un hecho, que como parte del precepto de estudiar Torá y de la caridad se halla el apoyar a los estudiosos de Torá que dedican su tiempo a la noble y sagrada tarea del estudio sagrado. Y nuestro maestro Rabí Ovadia Yosef z”l, durante muchos años en sus periplos tanto dentro de Israel como fuera de ella enseñaba sobre el gran mérito que tienen aquellos que sirven de sostén a la Torá, apoyando a los estudiosos, un mérito que no sólo acompaña a la persona en este mundo sino también en el venidero.

El Talmud (Sota 21) relata sobre el gran sabio Hilel que dedicaba su vida al estudio de la Torá y lo hacía sumido en una gran pobreza. El tenía un hermano que se dedicó al comercio y se convirtió en un hombre muy rico, aún así no consideró que debía apoyar a su hermano estudioso. Cuando Hilel se transladó a Israel, lo designaron príncipe y maestro debido a sus conocimientos, entonces su hermano le propuso cederle la mitad de su fortuna a cambio de la mitad de su mundo venidero. Sin embargo, un eco celestial proclamó el ver. que recita: Si el hombre entrega toda su fortuna con amor, lo han de avergonzar.

O sea, es posible convenir desde un principio compartir los méritos del estudio de otro sosteniéndolo económicamente, pues este apoyo lo ayuda en su encomiable labor. Pero no se puede adquirir el mundo venidero o el mérito que el otro obtuvo estudiando, ya que no existe precio material que pueda valorar la espiritualidad y el mérito adquirido por medio del estudio.

Contó Rabi Ovadia Yosef z”l sobre el gran erudito Rabí Itzjak Eljanan z”l, quien durante su adolescencia se dedicaba al estudio de la Torá en forma abnegada y dentro de una profunda pobreza. Durante el invierno crudo de Europa, sus zapatos se rompieron y el frío le calaba los huesos, lo que le provocaba un gran sufrimiento. Frente a la casa de estudios donde él estudiaba había una zapatería perteneciente a un judío, el se acercó al hombre a pedirle si podía ayudarlo pues no podía comprar otro par de zapatos y el frío le dificultaba el estudio. Aquel hombre reaccionó en forma negativa y le espetó que él no distribuía zapatos gratis sino los vendía.

Con los años, Rabí se convirtió en uno de los grandes sabios de la generación y fue designado como rabino de gran ciudad de Kobna, así se cumplió en él la afirmación rabínica que dice que quien cumple la Torá en la pobreza finalmente la cumplirá en la riqueza.

Cuando Rabí Itzjak z”l comenzó a editar sus famosas obras, plenas de conocimiento y sabiduría, numerosos hombre ricos se acercaron a ofrecerse como sponsors para editar sus libros y figurar en ellos por medio de sus dedicatorias.

Entre estos, se acercó aquel zapatero que le había negado al entonces joven estudioso un par de zapatos, le preguntó el rabino si conocía Itzjak Eljanan, el hombre azorado le respondió que no entendía su pregunta. Le dijo Rabí Itzjak que él era el joven estudiante Itzjak Eljanan que se acercó a su zapatería en busca de ayuda debido a su pobreza y carencia y él lo avergonzó respondiendo en forma ingrata, entonces podría haber comprado, con un par de zapatos una gran parte en el mundo venidero pero hoy ya su contribución es innecesaria, sobre este tipo de ayuda está dicho, “si va a dar el hombre toda su riqueza, lo han de avergonzar”.

< <Halajá anterior

Pregunta al Rav