Halajá para martes 11 Iyar 5780 5 mayo 2020              

ÉSTA HALAJÁ SE EDITA PARA LA ELEVACIÓN DEL ALMA DE

HAJAM YOM TOV YEDID HALEVY BEN ZAKIE Z"L

NEW YORK

Fecha de la Halajá: 11 Iyar 5780 5 mayo 2020

Categoría: Sefirat HaOmer


CON LA CAÍDA DE TU ENEMIGO NO TE ALEGRES

Dice el Pirke Abot: Shmuel Hakatan enseña -dice el ver- “Con la caída de tu enemigo no te alegres y con su tropiezo no ha de alegrarse tu corazón, quizás lo observe el Señor y quite su enojo de él”.

Escribe nuestro maestro en su comentario al Pirke Abot (Anaf Etz Abot folio 300) que los grandes hombre de Israel no guardaban rencor hacia aquellos que se comportaban con ellos en forma inapropiada y les faltaban el respeto debido, por el contrario respondían haciendo el bien a aquellos que los habían perjudicado.

El Talmud (Yebamot 63) relata sobre Rabí HIya, tío del gran amoraíta Rab, que su esposa lo hacía sufrir y aún así cuando salía al mercado y veía una joya bonita se la compraba en reconocimiento a ella.

Cuando nuestro maestro era joven y comenzó a hacerse conocer por medio de sus eruditos dictámenes, muchos inmigrantes de Babel -Irak- y entre ellos algunos eruditos, comenzaron a hostigarlo debido a que discrepaba con algunos de los dictámenes de Rabí Yosef Hayim de Babel, el famoso Ben Ish Hay.

Uno de esos antagonistas era un conocido erudito y cabalista que estudiaba en la sinagoga Ohel Rahel, en Jerusalén. Este rabino se desempeñaba como director administrativo de la casa de huérfanos en Jerusalén, cuyos reportes periódicos debín presentarse ante el superior rabino de Israel, en principio supervisó estos informes Rab Ben Tzion Meir Hay Uziel z”l y posteriormente Rab Itzjak Nisim z”l.

Posteriormente, el año 5733 nuestro maestro fue designado Gran Rabino de Israel y este hombre comenzó a temer por su puesto, que dependía directamente de la decisión del superior rabino. Sin embargo grande fue su sorpresa cuando los informes eran recibidos y se constataban con la firma del Gran Rabino, mas aún, este hombre se enteró de que nuestro maestro incluso firmó directamente los papeles que lo designaban continuando sus funciones y lo ayudaba en todo lo concerniente a su trabajo. Cuando este hombre observó el comportamiento de nuestro maestro z”l comprendió que actuaba de buena fe y con temor a D-os en todo cuanto hacía, por lo que comenzó a reflexionar sobre su conducta con respecto al Rab y llegó a la conclusión de que debía disculparse por haberlo acosado gratuitamente.

Después de un tiempo, un día mientras nuestro maestro hacía su camino a su despacho por la calle Amos en Jerusalén acompañado por su hijo el hoy Gran Rabino Rab Itzjak Yosef z”l, se presentó este rabino y le pidió a Rabí Ovadia Yosef z”l hablar con él. Nuestro maestro continuó su camino desentendiéndose del hombre, pero este, un individuo persistente se paró frente a él deteniendo su camino le pidió que los perdone. Nuestro maestro le dijo que no era fácil disculparlo, aún así insistió el hombre que lo perdone. Entonces Rab Ovadia z”l le dijo que lo disculpaba pero debía saber que mientras ellos perdían su valioso tiempo acosándolo, el continuaba estudiando y estudiando y escribiendo.

Y como esta numerosas anécdotas que, con la ayuda del Eterno verán luz con la edición de el tercer tomo de la obra “Abir Haroim” sobre nuestro maestro.

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