Halajá para miércoles 13 Kislev 5780 11 diciembre 2019              

ÉSTA HALAJÁ SE EDITA PARA LA ELEVACIÓN DEL ALMA DE

HAJAM YOM TOV YEDID HALEVY BEN ZAKIE Z"L

NEW YORK

Fecha de la Halajá: 13 Kislev 5780 11 diciembre 2019

Categoría: TEFILÁ


KADDISH POR LOS PADRES FALLECIDOS

Relata el Talmud (Kalá cap. ) sobre Rabí Akivá, que en cierta ocasión se hallaba en un retiro espiritual en medio del desierto, y se encontró con un individuo absolutamente negro que se corría así como galopan los caballos mientras cargaba sobre sus hombros un atado de leña. Lo detuvo Rabí Akivá y le preguntó que le ocurría, le respondió que había fallecido y cada día los ángeles celestiales encargados de castigarlo lo enviaban a recoger leña con la cual volvían a incinerarlo por haber trasgredido la Torá. Le preguntó Rabí Akivá, acaso no oíste de estos ángeles encargados si existe algún tipo de expiación por tus pecados? Si, oí de los ángeles que decían que de contar con un hijo que pronuncie un Kadish y Bareju et A-donay Hameboraj ante la congregación responde Amen, yehe sheme rabba y Baruj A-donay Hameboraj, inmediatamente lo eximirían del castigo. Le preguntó Rabí Akivá por su nombre y el de su ciudad y tras investigarlo halló al hijo de este hombre. El hijo de aquel espíritu que se topó Rabí Akiva era un hombre absolutamente ignorante e incluso se hallaba incircunciso. Rabí Akiva se encargó de circuncidarlo y trató de enseñarle Torá, pero aquel hombre a pesar de los esfuerzos del Rabí no aprendía. Entonces Rabí Akivá ayunó durante cuarenta días y entonces un eco celestial le anunció que sus plegarias fueron aceptadas. Tomó nuevamente Rabí Akivá a este hombre y le enseñó Keriat Shema, Shemoná Esre y el kaddish y lo hizo pronunciar el kaddish y Bareju et A-donay Hameboraj delante de la congregación para que respondieran. En ese momento, eximieron al espíritu con el que se había encontrado Rabí Akiva del castigo y se presentó ante el Rabí para bendecirlo y desearle que pueda disfrutar del mundo futuro así como hizo que él pueda disfrutarlo. El sagrado libro del Zohar agrega sobre este episodio que el hijo de aquel espíritu perdido continuó estudiando Torá hasta convertirse en un erudito y entonces su padre pudo acceder al paraíso en el mundo superior junto a los sabios.

Escribe Rabenu Haar”i z”l que el kaddish posee la propiedad de continuar elevando el espíritu de los padres a mundos espirituales superiores.

Todo lo anterior fundamenta la costumbre generalizada dentro de nuestro pueblo de pronunciar el kaddish por los padres fallecidos aún si estos fueron personas piadosas y justas.

La costumbre es comenzar a pronunciar el kaddish desde el viernes anterior a la fecha de fallecimiento (Yortzait) y continuar hasta la fecha de fallecimiento inclusive. Si la fecha de fallecimiento acontece el día de Shabbat, se comenzará a pronunciar el kaddish desde el viernes anterior; este Shabbat el hijo deberá subir a la Torá en la lectura del Maftir para leer la Haftará en memoria del padre.

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