Halajá para martes 4 Nissan 5779 9 abril 2019              

ÉSTA HALAJÁ SE EDITA PARA LA ELEVACIÓN DEL ALMA DE

HAJAM YOM TOV YEDID HALEVY BEN ZAKIE Z"L

NEW YORK

Fecha de la Halajá: 4 Nissan 5779 9 abril 2019

Categoría: Pesaj


EL RELATO DE LA HAGADA

El precepto central de la festividad de Pesaj, es el relato que sobre la salida de Egipto debemos realizar la primera –y segunda noche fuera de Israel- a los más pequeños para transmitir la alegría por haberse consumado la libertad de nuestro pueblo.

Comenzando la hagadá, en el párrafo de “ha lahmaaniá” –este es el pan de la pobreza-, se deben levantar las matzot y mantenerlas así durante todo este párrafo. Al finalizarlo, se retirará la matzá al final de la mesa y se le explicará a los niños que no se puede comer sino hasta que relate la toda la hagadá.

Con respecto al relato de la hagadá no hay diferencia entre hombre y mujer pues todos están obligados a recitar la hagadá. En caso de que la mujer no sepa recitarla puede hacerlo en otro idioma o escucha la lectura del dueño de casa.

En la casa de nuestro maestro Rabí Ovadia Yosef, z”l se solía repartir los diferentes párrafos de la hagadá entre los presentes y cada quien leía el mismo seguido en voz baja por los demás comensales, hasta que llegaba el turno al mismo Rab. Z”l y este leia su parte y continuaba quien se hallaba a su lado. Y así durante toda la noche nuestro maestro permanecía despierto y enseñaba a todos los presentes sobre la salida de Egipto.

NO se debe leer la hagadá demasiado rápido, aunque tampoco se debe extender demasiado su lectura a fin de evitar la incomodidad de los comensales. Se debe leer la misma en forma ágil pero comentando los párrafos y tratando de mantener despierta la atención de los niños, incluso repartiéndoles golosinas, para que participen del relato de la hagadá, el cual básicamente está dirigido a ellos como la misma Torá lo dice.

Es preciso poner suma atención en evitar discusiones o enojo durante esta noche y mantener un ambiente de alegría y compartir con tolerancia y paciencia.

Enseñan nuestros sabios, que durante la noche del seder el Todopoderoso envía a sus ángeles celestiales a la tierra para ver que hacen sus hijos, el pueblo de Israel, y regresan y le dicen a D-os, “Dichoso el pueblo que es así, dichoso el pueblo que D-os es su D-os”, encontramos a Tus hijos, continúan diciendo los ángeles, reunidos cual príncipes alrededor sus mesas relatando a sus hijos Tus alabanzas. Comentaba nuestro maestro Rabí Ovadia Yosef, z”l, que los ángeles le dicen al Todopoderoso, Tus hijos incluso después de dos mil años de exilio, de haber sufrido persecuciones, matanzas pogrómes, y muy especialmente en esta última generación en que el materialismo se desarrolló en forma tan vertiginosa alejando a las personas de la espiritualidad y de la fe en D-os, cuando los eruditos de la Torá son menospreciados y se los considera enemigos del pueblo y en general el desprecio por todo lo relacionado con la Torá, aún así ellos continúan relatándoles a sus hijos las maravillas y los milagros que Realizaste durante la salida de Egipto, siguen enseñándoles a los más pequeños sobre la fe y los preceptos divinos, con alegría y optimismo, transmitiéndoles el amor y apego a los valores de la sagrada Tora y su forma de vida. En ese momento se despierta la misericordia divina, por ello se denomina esta noche “Lel Shimurim” –noche de guarda- pues D-os mismo se halla expectante para determinar cuándo redimirá a sus hijos, todos reunidos en esta noche relatando Sus alabanzas. Por ello afirman nuestros maestros que así como el pueblo hebreo fue rescatado de Egipto el mes de Nisán, así será redimido nuevamente en este mes de Nisán.

 

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