Halajá para martes 9 Cheshvan 5781 27 octubre 2020              

ÉSTA HALAJÁ SE EDITA PARA LA ELEVACIÓN DEL ALMA DE

HAJAM YOM TOV YEDID HALEVY BEN ZAKIE Z"L

NEW YORK

Fecha de la Halajá: 9 Cheshvan 5781 27 octubre 2020

Categoría: General


Y TU CAMPAMENTO SERÁ SEGRADO

Pregunta: Se puede hacer Tefilá -orar - en la casa si hay un niño pequeño dando vueltas con un pañal sucio?

Respuesta: Está escrito en la Torá Y tu campamento será sagrado, y se refiere esto a la prohibición de estudiar o pronunciar palabras de Torá en un baño o cualquier otro lugar no decoroso o sucio. Asimismo está prohibido realizar una plegaria o estudiar Torá frente a un excremento, tanto humano como de animal, o un gallinero o corral, debido a la misma prohibición.

Si por error la persona pronunció una bendición o realizó una plegaria –Tefilá- frente a un excremento, aún cuando el mismo no despide olor alguno, no es válido y debe repetirlo en un lugar limpio.

Se incluye en esta prohibición el orar o estudiar Torá en un lugar al que llega olor nauseabundo, por ej. el olor que despide una cloaca o desague, o frente a un campo abonado con excremento animal. Por lo tanto, aplica esta prohibición a un lugar en el que hay un niño con el pañal sucio, aún cuando la persona que realiza la plegaria no huele el olor nauseabundo del mismo, si las demás personas lo huelen está asimismo prohibido.

Escribe el Maguen Abraham (casuista s. XVII) que la prohibición continúa aún si hubiesen higienizado el lugar, en tanto continúa el olor nauseabundo en el mismo, hasta tanto se disipe totalmente el olor desagradable. Inferimos por lo tanto que lo mismo aplica a un niño al que le cambiaron los pañales sin embargo persiste el olor desagradable en el recinto, no se puede realizar una plegaria o pronunciar una bendición en tanto no desparezca el olor del mismo.

A continuación veremos cómo debe proceder una sinagoga a la que llega olor nauseabundo de las cloacas de la calle. Asimismo la mujer que desea realizar una plegaria en su casa y todavía persiste el olor desagradable después de haber higienizado y cambiado a su bebe.

Por supuesto, en el caso en que todavía existe algún elemento que despide olor nauseabundo, por ej. excremento o alimentos en estado descomposición etc. está totalmente prohibido realizar allí una Tefilá. Todo lo que a continuación desarrollaremos aplica a los lugares de los que se eliminó aquello que despide mal olor, sin embargo el mismo persiste en el ambiente.

A modo de prólogo, citaremos otra legislación. En la época del sagrado Templo de Jerusalén, los cohanim que realizaban los servicios en el mismo, ofrecían los korbanot –sacrificios-, el ketoret –incienso-, etc. debían de ser individuos carentes de defectos físicos. Y un cohen con un defecto físico que hubiese realizado un servicio el mismo no era válido. Entre los defectos que afectaban a los cohanim se cuenta aquel que transpiraba y despedía mal olor debido a la transpiración. Lo mismo aplicaba para el cohen que sufría de halitosis, o sea mal aliento. En estos casos el servicio no era válido debido a que estos cohanim eran considerados “ba´ale mumim” –defectuosos-.

Escribe Ramba”m al respecto, que el cohen que sufre alguno de estos defectos, mal olor o halitosis y se baña y perfuma o mastica, en el caso del mal aliento, un trozo de pimienta, etc. y de esa forma elimina el mal olor, puede realizar el servicio del templo. Concluimos, que aún cuando el perfume o la pimienta simplemente cubren el mal olor y de no existir estos el mal olor continuaría, el servicio es válido.

De allí que podemos concluir con respecto al tema que no concierne, que si el mal olor que llega a la sinagoga se puede cubrir por medio de un desodorante, etc. se puede realizar allí la Tefilá. Asimismo, infieren las autoridades halájicas, se puede quemar un trozo de tela en la sinagoga y cubrir el olor nauseabundo con el olor que despide el objeto quemado a fin de poder realizar la Tefilá. Por supuesto los desodorantes ambientales, si cubren el olor nauseabundo, son asimismo válidos.

Ocurrió hace aproximadamente cinco años, un episodio en la casa de nuestro maestro Rabí Ovadia Yosef, z”l, cuando se hallaban dispuestos a realizar la plegaria de Minha –vespertina-, se rompió un caño de la cloaca local y el olor nauseabundo alcanzaba todos los alrededores y por supuesto no se podía comenzar con la plegaria de Minha. Nuestro maestro, inmediatamente le indicó a su asistente que traiga una toalla de la casa para quemarla en la sinagoga, hecho este que muestra hasta qué punto el Rab vivencia las enseñanzas rabínicas. De todas formas, tras comprobar que el olor podía ser cubierto por medio de un desodorante ambiental, lo cual era más simple de realizar, el Rab indicó hacerlo y al eliminarse el olor pudieron llevar a cabo la Tefilá.

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Pregunta al Rav