Halajá para lunes 10 Iyar 5780 4 mayo 2020

ÉSTA HALAJÁ SE EDITA PARA LA ELEVACIÓN DEL ALMA DE

HAJAM YOM TOV YEDID HALEVY BEN ZAKIE Z"L

NEW YORK

LAS ANGUSTIAS DE LOS JUSTOS

Dice el Pirke Abot, “no percibimos la angustia de los justos ni la paz de los inicuos”. Explica Rabí Ovadia de Bartenura que no comprendemos por qué los justos sufren y los inicuos viven con tranquilidad.

Nuestro maestro, (Anaf Etz abot) enseñó que esto aplicaba antes de que viera luz el sagrado libro del Zohar y las enseñanzas de la Cabbalá y sus granes maestros sobre la reencarnación.

Un claro ejemplo de esto es la historia de Job. Sobre él está escrito: “Y era un hombre íntegro, justo y temeroso de D-os, apartado del mal”. Aún así le sucedieron grandes tragedias, primero perdió a sus hijos en medio de un huracán que arrasó con su casa y los mató. Posteriormente los Casdeos le usurparon todos sus bienes. Y aún después de aceptar el juicio divino, como está escrito: “El señor entregó y el Señor quitó, sea el nombre de D-os alabado”, el Satán lo acosó y le hizo sufrir una sarna que afectó totalmente su cuerpo, causándole un gran sufrimiento. Nunca pudimos comprenderlo hasta que nuestros sabios nos enseñaron que Job era la reencarnación de Teraj, padre de Abraham que practicó la idolatría e indujo a muchos a servirla. Y aún cuando nos enseñan que finalmente hizo teshuba -retornó al buen camino-, como está escrito sobre Abraham: “Y tú, serán enterrado con buena ancianidad”, lo que significa que su padre tornó al camino de D-os, de todas formas el mal que generó al inducir a tantas personas a la idolatría debía expiarse. Y, como dicen nuestros sabios en el Talmud (Yoma 87) Aquel que induce a otros al pecado no le facilitarán su teshuba; y explican que no sería justo que sus ex discípulos sufran en el infierno y el ingrese al gane den, por ello también Teraj debía expiar sus pecados y reencarnó en Job cuyo sufrimiento sirvió de expiación.

En la introducción de la obra “Leb Eliahu”, del gran erudito y piadoso Rabí Eliahu Lopian z”l, se refiere un episodio conmovedor que ocurriera hace aprox. 100 años en la aldea de Radin.

Era un próspero comerciante de la ciudad de Kelem llamado Nute, quien tenía una hija única, a la cual se preocupó de buscarle un candidato estudioso de la Tora y oven virtuoso. Le destinó a la joven pareja una dote importante y durante varios años los mantuvo y alimentó en su propia mesa. Al finalizar este período de “gracia”, la joven pareja pasó a vivir en su propia casa y la mujer comenzó a reclamarle a su esposo de qué manera se sustentarían. El hombre respondió que él no podía dejar sus estudios, por lo que la esposa le propuso que destinaran su dote a abrir una tienda, ella se ocuparía de la misma durante todo el día a excepción de dos horas que el hombre debería suplantarla y así podría continuar con sus estudios.

De hecho así lo hicieron y durante tres meses funcionó como lo habían planeado, pero lentamente las dos horas se convirtieron en cuatro y después de seis y así resultó que el hombre se vio totalmente sumergido en el comercio y no podía ni siquiera abrir un tratado del Talmud.

Un día, sumamente frío, de nieve y gélidos ventarrones, la mujer salió a arrojar un balde de agua sucia y al regresar comenzó a sufrir ahogos y ya no podía hablar. El hombre inmediatamente llamó a médico del lugar quien concurrió pero no pudo ayudar mucho. La mañana siguiente el esposo hizo los preparativos para trasladar a la mujer a Viena, la capital para que allí la revisarán los médicos más expertos.

Ya en la ciudad comenzó a correr el rumor de que la mujer fue invadida por un espíritu maligno.

Entonces, viajaron a la ciudad de Shtotzin, a lo de un piadoso rabino cabalista llamado Menahem Mendel quien los recibió y efectivamente pudo hablar con un espíritu cuya voz salía del vientre de la mujer aún cuando sus labios no se movían. Los alumnos confirmaron que se trataba de un espíritu maligno que se introdujo en la mujer. Sin embargo Rabí Menajem Mendel replicó que todavía no podía confirmarlo. Y habló con el espíritu y le preguntó, quién te acompaña? A lo que respondió, cinco ángeles depredadores. Volvió el rabino a preguntarle, cómo se llaman? Y le respondió, entonces el rabino confirmó que se trataba de un espíritu que invadió el cuerpo de la mujer.

Le preguntó el rabino quién era y el espíritu le respondió que era un joven estudiante de la Yeshiva de Brisk a quien sus compañeros llevaron a Africa y allí se alejó del estudio y eventualmente llegó a trasgredir toda la Tóra, hasta que en cierta ocasión en que andaba en una carreta esta volvó y él murió y su espíritu estuvo rondando hasta ese momento. Y lo acompañaban ángeles fiscales que lo castigaban constantemente con latigos de fuego. Le preguntó el rabino por qué no había hecho teshuba? Y le respondió que al volcar la carreta la vorágine lo paralizó y no pudo hacer teshuba. Volvió a preguntar el rabino, y por qué razón le ocasionaste a este mujer todos estos sufrimientos? El espíritu soltó una carcajada y le respondió que la madre de la mujer y la madre del hombre (quienes ya habían fallecido) se dirigieron ante el tribunal celestial y rogaron porque yo ingrese en ella y la haga sufrir de manera que pueda expiar por el pecado de haber apartado a su esposo del estudio de la Torá.

Cuando oyeron todo esto, se dirigió Rabí Menajem Mendel al marido y le pidió que retome sus estudios de Torá. Y el rabino mismo se comprometió a estudiar “mishnaiot” para la elevación del espíritu de aquel joven y encender una cantidad de luminarias en su honor en la sinagoga Posteriormente Rabí Menajem Mendel reunió un quorum de diez personas para que lean al unísono el libro de los Salmos, Tehilim y el mismo se paró tras ellos y le pidió al espíritu que abandone a la mujer y salga por el dedo pequeño de la misma. Condujeron a la mujer al centro del recinto donde la sentaron y repentinamente la mujer cayó rodando al piso y surgió de ella un grito espeluznante de “Shema Israel, H´ Elohenu H´ Ehad” que fue oído en toda la aldea de Shtotzim, el dedo pequeño del pie de la mujer se abrió e inmediatamente reventó uno de los cristales de las ventanas y entonces la mujer comenzó a recuperarse y su esposo retornó al estudio como lo prometió.

Pregunta al Rav


Las 8 Halajot más populares

ORDEN RITUAL DE LA NOCHE DE ROSH HASHANA

Las dos noches de Rosh Hashana es costumbre comer alimentos que simbolizan buenos designios para Israel. Por ello se come Rubia o lubia en árabe, zapallo –calabaza dulce-, dátiles, acelga, puerro, cabeza de cordero, manzana y miel. Ya hemos escrito oportunamente, que la perso......

Para la lectura de la Halajá

EL SHOFAR

Es un precepto de la Torá oír los sonidos del Shofar el día de Rosh Hashana, como está escrito: Día de Teruá será para ustedes. A partir de que se oyen las bendiciones correspondientes está absolutamente prohibido hablar hasta que finalicen ......

Para la lectura de la Halajá

LEYES SOBRE LA FESTIVIDAD DE SUCOT

A pedidos de numerosos suscriptores, citamos a continuación un compendio de leyes sobre la festividad de Sucot. 1. La Sucá debe estar construida de –por lo menos- tres paredes y el “secaj” –techo de paja-. Las paredes pueden confeccionarse de cualquier mater......

Para la lectura de la Halajá

LA SALIDA DE QUIPUR

Al terminar el sagrado día de Quipur es necesario, según enseñan nuestros sabios, agregar unos minutos al día, de manera de no culminar la santidad del mismo en forma inmediata con la salida de las estrellas. Como vimos en otras ocasiones, lo ideal de acuerdo a la postura......

Para la lectura de la Halajá


SOBRE EL PRECEPTO DE COMER EN LA SUCÁ

Es un precepto de la Torá comer un “cazait” (27 grs.) de pan la primera noche de Sucot dentro de la Sucá (ver Talmud Sucá 27ª). Este cazait de pan debe ser consumido en un tiempo máximo de 4 a 5 minutos. Eventualmente, si lo consume en un lapso de siet......

Para la lectura de la Halajá

SOBRE COMER Y BAÑARSE EN QUIPUR

Es una obligación para cada individuo de Israel ayunar el día de Quipur. Incluso las mujeres embarazadas y las que están amamantando deben ayunar, a menos que se hayan impedidas de hacerlo. De todas maneras, cada situación en especial debe consultarse con un rabino expert......

Para la lectura de la Halajá

HOL HAMOED

Los días intermedios entre el primero y el séptimo día de Sucot o el primero y el último de Pesaj, son denominados Hol Hamoed y nuestra sagrada Torá los denomina “mikrae kodesh”, o sea convocación sagrada y así mismo los citamos en la pleg......

Para la lectura de la Halajá

PERMANENCIA AL LADO DE QUIEN SE HALLA EN MEDIO DE SU AMIDÁ

En la entrega anterior aclaramos que está permitido, según disposición estrictamente halájica sentarse durante la Hazará. Ahora veremos de aclarar otra halajá que se halla íntimamente relacionada con ésta, y es el sentarse a un lado de quien se......

Para la lectura de la Halajá