Halajá para miércoles 3 Cheshvan 5781 21 octubre 2020

ÉSTA HALAJÁ SE EDITA PARA LA ELEVACIÓN DEL ALMA DE

HAJAM YOM TOV YEDID HALEVY BEN ZAKIE Z"L

NEW YORK

RABENU OVADIA YOSEF z”l

SÉPTIMO ANIVERSARIO DE SU DESAPARICIÓN FÍSICA
Hoy, conmemoramos un nuevo aniversario de la desaparición física de nuestro maestro R. Ovadia Yosef z”l pero también en esta ocasión se cumplen los cien años de su nacimiento. Y aunque trataremos de delinear ciertos rasgos de su grandeza, desde su misma niñez, lamentablemente no podremos explayarnos en este contexto al respecto. Con la ayuda del Todopoderoso, en breve hemos de editar el tercer tomo de “Avir Haroim” el libro biográfico de nuestro maestro y cuyo primer tomo fue autorizado por él mismo. Alli nos explayamos y citamos episodios maravillosos que abarcan, como decimos desde su niñez y hasta sus últimos días.

El Midrash sobre el libro de los Salmos (Shojer Tob cap. 18) señala que el rey David z”l poseía tres rasgos que le eran sumamente característicos, la osadía, la humildad y la Torá.

Nuestro maestro, R. Ovadia Yosef z”l, podemos decir que en nuestra generación materializó estos tres rasgos del rey David en su persona.

En cuanto a la Torá, qué podemos decir que no se sepa de su grandeza al respecto, su entrega absoluta al estudio desde su misma niñez. Ya desde sus seis años permanecía largas horas en la sinagoga Shoshanim LeDavid y Shemesh Tzedaka.

Desde su temprana juventud, nuestro maestro fue un elegido pues supo entregarse al estudio dejando de lado cuestiones mundanas. Con su compañero y amigo R. Baruj ben Haym z”l, posteriormente rabino de la comunidad alepina de N.Y. dedicaban noches enteras al estudio de la Torá en la casa de estudios Beer Sheva de la comunidad ashkenazi del bario Bet Israel en Jerusalén. En numerosas ocasiones permanecían estudiando de hecho hasta que despuntaba el sol y comenzaban en el lugar la plegaria matutina y nuestro maestro llegaba a la Yeshiva exhausto por su noche íntegra dedicada al estudio.

Muchas veces, los responsables de controlar a los alumnos lo aleccionaban duramente y hasta llegaron a golpearlo y sacudirlo de sus brazos, sin embargo nuestro maestro se negaba a expresar su situación.

En cierta ocasión, el jovencito regresó a su casa con la cara algo hinchada, ante el requerimiento de su madre por saber que le sucedía, solamente se limitó a encogerse de hombros. Sin embargo la madre no se detuvo, levantó sus mangas y descubrió moretones del maltrato recibido. Horrorizada se preguntó quién podía haber hecho eso?!  Al ver su padre lo que sucedía montó en cólera y en compañía de su hijo se dirigió a la Yeshiva. En el camino, el jovencito le rogaba a su padre que se abstenga de hacer cualquier cosa ya que quizás ello redundaría en su perjuicio. Una vez, su padre Rabí Yaacob z”l se apersonó en la dirección y exigió que el moré se abstenga de golpear nuevamente a su hijo. El educador en cuestión se negó y arguyó que se trataba de un mal ejemplo para los demás niños si se dormía en clase y debía aleccionarlo.

Inmediatamente, Rabi Yaacob tomó a su hijo y se retiró de lugar. En el camino, lo encontró Rabí Efraim Hacohen z”l, padre del actual decano de la Yeshiva Porat Yosef y uno de los grandes cabalistas de Jerusalén. Al oír lo sucedido, los hizo regresar en su compañía a la Yeshiva y firmemente les dijo: “este niño se halla bajo mi tutela personal, déjenlo estudiar y si se duerme, que duerma y nadie debe castigarlo, yo soy responsable por él! Desde ese momento nuestro maestro retornó a la Yeshiva Porat Yosef y ya no volvieron a castigarlo.

Como hemos visto, ya desde su tierna juventud no había quien supere a Rabí Ovadia Yosef z”l en su dedicación absoluta al estudio. Cualquier persona con conocimientos de Torá podía maravillarse de sus conocimientos sobre cualquier versículo y sus comentaristas. Conocía los distintos midrashim, sifra, sifre, el sagrado libro del zohar. Por supuesto conocía los pasajes del Talmud con las numerosas interpretaciones de los grandes exégetas, como el Rashb”a, Rambam, Ritb”a, y se deleitaba y conocía los pasajes de las grandes autoridades posteriores que comentaban el Talmud y él, con su genial capacidad intelectual rescataba perlas de los distintos libros y confeccionaba sus, posteriormente famosos cursos y responsas. Todo ello lo supo convertir en un erudito que no tuvo parangón ya en las últimas generaciones.

Alcanzamos a oír que Rabí Moshe Shapira z”l, uno de los grandes decanos de Yeshivot de la generación anterior, en cierta ocasión fue cuestionado por un alumno en una de sus clases sobre cómo se debía de referir a Rabí Ovadia Yosef, el gran erudito le respondió al joven que si “en esta generación hay alguien digno de ser respetado como un erudito, es Rab Ovadia Yosef”!. Otras de las grandes luminarias de la Jerusalén de entonces Rabí Zisel Broyde z”l en cierta ocasión dijo que “Rabí Ovadia Yosef conoce íntegramente la Torá, hasta su último acento”.

Estos son algunos lineamientos, genéricos y sintéticos sobre la grandeza en Torá de nuestro maestro, quien supo hacer zozobrar al mundo de la Torá con sus famosas responsas. Y ya desde su juventud, cuando no contaba con 30 años, fue distinguido con el halago de las grandes luminarias de Jerusalén, como Rab Tzvi Pesah Frank z”l, Rab Ezra Atíe z”l, el gran erudito de Tshibin z”l, quienes lo consideraban un grande en Torá.

Con respecto a su humildad, creo que tampoco tuvo parangón en las últimas generaciones. A pesar de su grandeza y el reconocimiento del que era meritorio, no escatimaba esfuerzos para llegar incluso a localidades lejanas y que no contaban con un gran público, simplemente para difundir la Torá, incentivar su estudio y recalcar a sus oyentes la importancia de brindar a sus hijos una educación enmarcada en la Torá.

Un líder comunitario de entonces, decidió promover un centro de estudios de Torá en su localidad, para ello se dirigió a las oficinas rabínicas centrales de Israel para invitar a Rabí Ovadia Yosef z”l para una exposición inicial y dar así apertura al lugar de estudios. Nuestro maestro aceptó gustosamente la invitación y, sorpresivamente, al llegar al lugar sólo se reunieron seis personas. Rabí Ovadia Yosef z”l no presó mucha atención a la situación y realizó su exposición como si se tratar de un público realmente numeroso. El hombre que lo había invitado no sabía cómo disculparse por tamaña falta de respeto hacia el rab, quien le restó importancia al hecho y no se molestó por ello.

Transcurrido un año, el lugar prosperó y ya contaba con varias decenas de personas que se reunían allí para estudiar. Entonces, el hombre en cuestión, responsable del lugar, visitó nuevamente a nuestro maestro para invitarlo a realizar una exposición halájica. Con vergüenza le preguntó si recordaba que hace un año lo había invitado pero…. Nuestro maestro sólo atinó a registrar en su diario personal la fecha y hora de la invitación y allí estuvo. Esta vez el público rebalsaba el lugar y sus palabras fueron oídas con suma atención. Era sabido en la Jerusalén de entonces que no importaba la magnitud del público, nuestro maestro siempre llegaba a impartir sus enseñanzas

Entre los años 5740 y 5750 no había pregón o cartel en Jerusalén que invitaba a un día de estudios, a un recordatorio de un gran rabino, etc. en el que no aparecía su nombre, e invariablemente se presentaba y exponía en forma simple y genial atrapando la atención del público al estilo de los grandes maestros de todos los tiempos.

A pesar de su humildad, nuestro maestro supo expresar su firmeza y decisión cuando las circunstancias asi lo requerían. No temía poner en zozobra a los oyentes cuando hablaba de los pecadores y personajes ajenos al mundo de la Torá. Asi también cuando aleccionaba al público sobre el cuidado que se debía poner en ciertas trasgresiones su osadía y firmeza no sabían de límites.

A continuación, citaré una anécdota de cuando nuestro maestro se desempeñaba como Gran rabino de la ciudad de Tel Aviv. El entonces intendente de la misma, sr. Yehoshua Rabinovitz era un admirador de nuestro maestro y en una de sus charlas le comentó que él quería entregarle un predio para que construya así una Yeshiva, nuestro maestro le respondió que no tenía una Yeshivá y por lo tanto no tenía lo qué construir. Don Rabinobitz insistió y le dijo, yo le cedo el predio y ud. Entrégueselo a quien considere apropiado. Nuestro maestro llamó al erudito Rabí Eliahu Shrem z”l quien sí tenia una Yeshiva “Torá Vehoraa” y le dijo que le había conseguido un predio en Tel Aviv para construir su institución. Rabí Eliahu le dijo que estaba sumamente agradecido pero no tenia como llevar a cabo la construcción. Nuestro maestro le respondió, ya te he conseguido un predio, también tengo que construirlo! De todas formas déjame ver que se puede hacer.

A los pocos días, recibieron en las oficinas de nuestro rabino una llamada de uno de los hombres ricos y filántropos de entonces, sr. Nissim Gaón quien solicitaba un encuentro con el rabino. Rab. Ovadia Yosef z”l respondió que invitaba al sr. Nissim a una cena en su casa y se fijó la hora y fecha. La rabanit preparó los mejores manjares y a la cena fue invitado Rab Eliahu Shrem z”l con quien departieron la noche en medio de comentarios de Torá de nuestro maestro.

Ya finalizando la velada, el Sr. Gaón se dirigió a nuestro maestro ofreciéndole su ayuda para lo que necesitase. Rab Ovadia z”l le respondió que no necesitaba nada personal, pero Rab Eliahu Shrem z”l allí presente contaba con un predio en el que tenía que construir su institución pero no disponía del dinero para hacerlo. El Sr. Gaón le respondió a Rab Ovadia que con mucho gusto podía ayudar pero la suma excedía sus posibilidades. Sin embargo, de repente se iluminó el rostro del filántropo, tengo una idea. En un mes voy a desposar a mi hija con el presidente de la comunidad de San Pablo, Brasil, si nuestro maestro concurre al casamiento allí podríamos reunir el dinero suficiente para la construcción. Rab Ovadia z”l adujo que un viaje de ese tipo requeriría de un tiempo que no disponía ya que, tendría que interrumpir sus estudios. Aun así nuestro maestro aceptó la invitación a realizar la ceremonia de bodas.

Nuestro maestro viajó a Brasil con su hijo, Rabí Itzjak Yosef, Shlit”a, actual Gran Rabino de Israel. Al llegar al lugar de la boda, embargo a nuestro maestro una gran desazón, las mujeres en el lugar no estaban vestidas en forma recatada y por lo tanto se negó a realizar la ceremonia. En el salón, se hallaba presente el entonces presidente de la República de Brasil, si mal no recuerdo su nombre el Artur da Costa Silva. El premier, percibió ciertos movimientos alrededor el rabino y que la boda se estaba retrasando. Cuando consultó con unos de los invitados le respondieron que el Gran Rabino invitado a realizar la boda estaba retrasándola. El presidente se acercó a Rab Ovadia Yosef z”l y le preguntó el motivo de su enojo. Rab Ovdia z”l le respondió que nuestro D-os repudia la falta de recato y por lo tanto él no podría bendecir a D-os en medio de un público cuyas sras. Se hallaban vestidas en forma inapropiada.

El Sr. Da Costa no sólo comprendió la situación sino que justificó al rabino y envió a uno de sus edecanes a comprar un rollo de tela con el que se cubrieron las sras. Para que nuestro maestro pudiese realizar la ceremonia.

No es necesario describir la presión por la que atravesó nuestro maestro ante un público tan encumbrado y poderoso y aún así no aceptó pronunciar el nombre de D-os en medio de un lugar en el que  se rompían las reglas del recato.

Dichosos somos de haber conocido a un grande de su talla y de poder haber absorbido algo de sus conocimientos y del de sus alumnos

Que su mérito nos proteja así como a todos los lectores y quienes se asocian a la halachayomit, que nuestro maestro con sus plegarias celestiales llegue ante el trono celestial y pida por nosotros y todos quienes siguen sus enseñanzas  y sus  hijos, por una vida de salud y éxitos, Amen.

Pregunta al Rav


Las 8 Halajot más populares

The Customary Order of Rosh Hashanah

It is customary to eat certain symbolic foods during the two nights of Rosh Hashanah which signify good fortune for the entire upcoming year. It is therefore customary to eat black-eyed peas, pumpkin, leek, spinach, dates, pomegranates, apples dipped in honey, and meat of a sheep’s head on the......

Para la lectura de la Halajá

The Blessings on Thunder and Lightning

One who sees lightning recites the blessing, “Baruch Ata Hashem Elokeinu Melech Ha’Olam Oseh Ma’aseh Bereshit.” One who hears thunder recites the blessing, “Baruch Ata Hashem Elokeinu Melech Ha’Olam She’Kocho Ugvurato Maleh Olam.” Until When Can On......

Para la lectura de la Halajá

The Laws of Mentioning “Mashiv Ha’Ruach”

We Begin Reciting “Mashiv Ha’Ruach” “Mashiv Ha’Ruach U’Morid Ha’Geshem” is a praise we recite to Hashem during the winter months within the “Mechayeh Ha’Metim” blessing of the Amidah as is printed in all Siddurim. We begin recitin......

Para la lectura de la Halajá

Speaking Between Washing One’s Hands and the “Hamotzi” Blessing

Question: Is one permitted to speak between washing one’s hands and reciting the Hamotzi blessing? Answer: The Gemara in Masechet Berachot (42a) states: “Immediately following hand-washing, one must recite the blessing.” The Rishonim disagree as to the explanation of this Gemara......

Para la lectura de la Halajá


Chol Ha’Mo’ed

The days between the first and seventh days (outside of Israel between the second and eighth days) of the Pesach holiday and the days between the first day of Sukkot and the holiday of Shemini Atzeret (outside of Israel between the second day of Sukkot and Shemini Atzeret) are called “Chol Ha&......

Para la lectura de la Halajá

One Who Hears Thunder at Night

Question: If one hears thunder at night while sleeping, may one recite the blessing on thunder without washing his hands? Also, must one recite a blessing on lightning every time one sees it or is once a day sufficient? Answer: In the previous Halacha we have established that one who sees lightni......

Para la lectura de la Halajá

Question: Is speaking between washing one’s hands with Mayim Acharonim and Birkat Hamazon permissible?

Answer: We have already explained that one who eats a bread meal is obligated to wash his hands with a small amount of water before reciting Birkat Hamazon. We have also explained that women are likewise obligated to wash their hands with Mayim Acharonim based on the ruling of Maran Ha’Shulcha......

Para la lectura de la Halajá

Eating and Washing One’s Self Yom Kippur

Some Laws of Yom Kippur All are obligated to fast on Yom Kippur, including pregnant and nursing women. Any woman whose health is at risk due to the fast should consult a prominent Torah scholar who is well-versed in these laws and he should render his ruling whether or not she must fast. One whose ......

Para la lectura de la Halajá